El cantante surcoreano PSY libra una batalla legal contra unos inquilinos artistas que se niegan a abandonar un edificio de su propiedad en Seúl. La disputa ha tocado una fibra sensible en un país conocido por alquileres astronómicos que, según los críticos, acaba con la vitalidad de las ciudades al promover el aburguesamiento y los desahucios.