A partir de noviembre —con la adopción de la libra como unidad de medida para la comercialización de algunas hortalizas— Nicaragua dará un nuevo paso en la aplicación de la Ley 225, Ley Sobre Metrología, norma que fue aprobada en 1996 para regular la adopción y desarrollo del Sistema Internacional de Unidades (SI).
Se espera que esto no provoque alzas en el precio final de los productos.
Según el reglamento de la Ley 225, adoptar el SI es parte de los acuerdos que el país asumió con la Conferencia General de Pesas y Medidas, pero los productores consideran que también reducirá sus pérdidas, ya que impedirá que los comerciantes exijan al productor poner “copete” en las cajillas que actualmente utilizan como unidad de medida para el tomate y chiltoma, aseguró Bismark Meza, coordinador de la mesa sectorial de hortalizas de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN).
La disposición empujada por los agricultores se ratificará el próximo 28 de octubre en el Ministerio de Fomento Industria y Comercio (Mific) y está previsto que se aplique a partir del 1 de noviembre.
“Lo único que pretendemos es que las hortalizas no se maltraten, ya que se pondrá en la cajilla solo lo que cabe, pues el producto que se pone en el ‘copete’ se revienta cuando le ponen otra cajilla encima”, explicó Narciso Montenegro Lanzas, de la Cooperativa de Tomateros del Norte.
La caja de tomate contiene en promedio 50 libras, pero con copete llega a entre 60 y 70 libras. Mientras que en el caso de la chiltoma en la cajilla caben unas 33 libras o 15 kilos, pero llega hasta las 60 libras por el “copete”.
“Por tanto es una medida engañosa porque los comerciantes la exigen grande a los productores, pero se la dan pequeña a los consumidores. Con esto cada quien tendrá la cantidad de producto por el que paga”, sostiene Montenegro Lanzas.
PRECIOS A FIJAR
Según los productores, el 1 de noviembre que entre en vigencia esta norma, el precio por libra se establecerá con base en el que haya mantenido el día anterior el de la cajilla.
Por ejemplo, actualmente el precio de la caja de tomate oscila entre 100 y 250 córdobas, es decir, entre 2 y 5 córdobas por libra, dependiendo de la calidad. El de la caja de chiltoma ronda los 100 córdobas, por tanto la libra cuesta unos 3 córdobas.
Estos serían los precios aproximados que tendrían que pagar los mayoristas y, según Montenegro Lanzas, el margen de ganancia de los comerciantes puede andar entre 2 y 3 córdobas por libra.
Según el director del Instituto Nacional de Defensa del Consumidor (Indec), Marvin Pomares, el Mific deberá velar a través de sus inspectores la correcta aplicación de la nueva unidad de medida.
Consumidor sin beneficios
El director del Instituto Nacional de Defensa del Consumidor (Indec), Marvin Pomares, también considera que la nueva unidad de medida beneficiará a todos, porque el “copete” que exigían intermediarios y mayoristas nunca incidió en el precio final que se fijaba al consumidor.
“Ahora cada uno podrá y recibirá lo que puede pagar, ya que hay precios de acuerdo con la calidad. Y lo importante es que la ciudadanía sepa que esto no tiene que incidir en el precio final al consumidor, lo único que va a desaparecer es el balde o la bolsita”, afirmó Pomares.
Estrenan laboratorio
Paralelamente, como parte de los esfuerzos para cumplir con los requisitos que exigen los mercados a donde el país envía sus productos, el Mific inauguró la semana pasada un laboratorio de metrología y otro de tecnología de alimentos.
El Laboratorio Nacional de Metrología ofrecerá servicios de calibración de instrumentos de medición en las áreas metrológicas de masa, volumen, temperatura, humedad, presión y longitud a las diferentes empresas comerciales, industriales, agropecuarias, así como las instituciones del sector público del país, informaron los medios oficialistas.