Los adultos de un campamento religioso centroamericano establecido en el noroeste de Nicaragua impiden que sus niños reciban atención médica y asistan a la escuela, informó este lunes 5 de octubre el Ministerio de la Familia, Adolescencia y Niñez (Mifan).
«En las visitas preliminares, realizadas por los equipos de nuestro Gobierno, se pudo constatar que los niños ahí alojados no están asistiendo a la escuela ni recibiendo ningún tipo de atención en salud, porque los adultos no lo permiten», dijo la titular del Mifan, Marcia Ramírez.
Los niños no necesariamente están a cargo de sus padres, agregó la ministra.
El grupo religioso está compuesto por unas 600 personas, 330 niños entre ellas, que vendieron sus propiedades en El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua, para alcanzar «la salvación», según un informe del Mifan.
Los integrantes del grupo, autodenominado «El Cuerpo Místico de Jesucristo», se establecieron en el extremo noroeste de Nicaragua, a unos 205 kilómetros de Managua, en una fecha todavía no especificada por las autoridades.
El Gobierno investiga a estas personas, para descartar delitos y garantizar los derechos humanos de sus familias.
El Mifan «está haciendo presencia en el asentamiento para conocer a profundidad el cumplimiento de los derechos de protección básica de riesgo que se pueden derivar del alojamiento colectivo», señaló Ramírez.
Delegaciones de técnicos de diferentes instituciones del Estado serán enviadas a partir de hoy al lugar, para «profundizar en la situación de cada niño, niña y adolescente que esté en el campamento», agregó la ministra.
Un informe preliminar del Mifan reveló que el grupo religioso vive en condiciones precarias en una finca que compraron con el dinero reunido con la venta de sus bienes.
El líder del grupo, identificado como Francisco Javier Sánchez, se encuentra en Honduras, viaje del que aún no regresa, de acuerdo con la información oficial.
La Policía Nacional mantiene resguardadas a las familias que integran el grupo, ya que se desconoce las intenciones de sus dirigentes.
NO SE TRATA DE CREENCIAS RELIGIOSAS
La Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, Rosario Murillo, afirmó que las investigaciones que las autoridades están realizando en el campamento no tiene motivos religiosos, sino de derechos humanos.
Murillo dijo que en Nicaragua se respetan las libertades de creencias religiosas, sin embargo tienen que asegurarse que se les brinde los derechos a la salud, educación, etc., a los niños y niñas y que no se esté incurriendo a delitos.