Oficialmente, el Gran Canal Interoceánico estará listo para finales de 2019, según el cronograma general de construcción del proyecto, disponible en la página web de HKND. Sin embargo, según ese mismo cronograma, en el primer semestre de 2015, ya se debió comenzar la construcción de los puertos temporales para recibir maquinaria e instalaciones como campamentos y oficinas, y su impacto en el empleo nicaragüense debió empezarse a sentir desde el 2014.
De manera oficial ni el Gobierno ni HKND Group han desdicho el plazo original. En las presentaciones realizadas el 24 de septiembre durante la denominada consulta pública, HKND afirmó que el esquema original del proyecto fue modificado y ratificó la necesidad de estudios complementarios al Estudio de Impacto Ambiental y Social (EIAS) entregado el 31 de mayo de este año.
Sobre el EIAS el cronograma establece en el apartado de permisos y aprobaciones que este se trabajaría durante el segundo semestre de 2014. Tampoco se ha avanzado en ello.
Solo el estudio geológico que realizará la empresa australiana CSA Global está previsto concluya en marzo de 2016.
En una de las presentaciones HKND enumera siete nuevos estudios “que se completarán antes del diseño final para aprobación e inicio de la construcción”.
SOBRE LAGO COCIBOLCA
HKND no solo ha incumplido sus propios tiempos. También ha terminado reconociendo señalamientos técnicos que inicialmente ignoraba.
Una de las tres presentaciones realizadas por HKND fue dedicada al lago Cocibolca. En ella se destaca que “las mayores preocupaciones de la comunidad internacional” sobre el lago son: el balance hídrico (el presupuesto de agua en el sistema para operar el Canal), el riesgo de intrusión salina causado por el ingreso de agua marina desde ambos océanos, el incremento de la sedimentación, los riesgos sísmicos, la seguridad del funcionamiento de las esclusas y los derrames de materiales tóxicos.
Para Salvador Montenegro Guillén, experto en recursos hídricos, finalmente HKND reconoce estos aspectos que han sido señalados por académicos y científicos tanto a nivel nacional como internacional en diversos foros y espacios de debate.
Sobre el balance hídrico, Víctor Campos, subdirector de Centro Humboldt, aseguró que con la afirmación y los mapas presentados por HKND, aunque son escuetos, queda “comprobado que el tema de la salinización es un problema serio, que van a mezclar aguas del lago y del Caribe, que va a haber una interconexión biológica entre los dos que no sabemos qué resultados va a tener”.
Para Montenegro Guillén “las declaraciones sobre el destino del agua salada que ingrese no pueden sustentarse”. Ellos esperan que el agua salada, más densa que el agua dulce, “se deposite en el fondo”, como si la masa de agua fuera estática. La información sobre la intrusión salina no difiere de la presentada el 20 de noviembre del año pasado, con carácter preliminar.
Montenegro Guillén agregó que HKND “proclama que el Canal no incrementará la sedimentación en el lago, pero esto nunca ha estado en discusión y argumentan que con la reforestación reducirán la sedimentación”.
Sin embargo, “de acuerdo con el estudio del Banco Mundial que ellos mismos citan, el esfuerzo para reducir un 23 por ciento de la carga de sedimentos sería la solución ante la carga de casi 50,000 toneladas diarias de arenas y lodos, deberían también considerar reforestar la subcuenca en territorio tico, que aporta el restante 77 por ciento de la carga, es decir, unas 38,000 toneladas de esas 50,000 diarias”, señaló Montenegro Guillén.
PLAN ANTE SEQUÍA
En presentaciones previas a la del 24 de septiembre, HKND no había presentado información relacionada con la variabilidad climática por fenómenos como El Niño.
En este caso, la concesionaria plantea que debido al cambio climático la precipitación general podría verse reducida en un 15 por ciento y para suplir este déficit la reserva Agua Zarca, que se construiría en el Caribe Sur junto al lago Atlanta, proporcionará el agua “compensatoria”.
PROYECCIÓN IMPRECISA
Según el documento Nicaragua Triunfa #101, de iniciar el Canal en 2014 y si se culmina en 2018, la creación de empleos formales pasaría de 623,458 afiliados en 2012 a 1,927,527 afiliados en 2018. El mismo documento plantea que en ausencia del Canal se espera que la economía nacional llegue a los 955,357 asegurados en 2018, por lo que el efecto del Gran Canal en la creación de empleos formales sería de 972,170 empleos, aunque HKND afirmó que en la etapa de construcción se empleará a 25,000 nicaragüenses y en el periodo de operación se crearán 200,000 empleos.