Los controles policiales realizados por Costa Rica en la frontera con Nicaragua, a fin de evitar la introducción de todo tipo de mercadería ilegal al país, siguen dando frutos al decomisar los oficiales un cargamento de medicinas y cigarrillos provenientes de modo ilegal desde Nicaragua.
El cargamento está valorado en más de un millón de colones, es decir, unos dos mil dólares. El decomiso ocurrió la tarde del miércoles 16 de septiembre en Peñas Blancas, cantón de La Cruz, Guanacaste, por el sector denominado El marañón, cuando varios miembros de la Policía de Fronteras sorprendieron a una nicaragüense de apellido Cortez, quien caminaba presurosa por entre los matorrales.
Al revisarle las bolsas que llevaba, los oficiales descubrieron que se trataba de 1,709 unidades de medicamentos, tales como vitaminas, analgésicos y tranquilizantes.
El cargamento incluía antibióticos, entre estos amoxicilina, productos que por su delicada aplicación solo pueden ser expendidos en nuestro país mediante receta médica.
La mujer también transportaba 280 paquetes que contenían 5,600 cigarrillos, todo lo cual fue introducido al país sin la debida cancelación de los impuestos de ley.
La nicaragüense viajaba con estatus migratorio irregular, razón por la cual fue puesta a la orden de las autoridades migratorias de Peñas Blancas, mientras que las medicinas y los cigarrillos fueron remitidos a la oficina del Ministerio de Salud de La Cruz para su destrucción.
“Siguen dando resultados los controles en la zona fronteriza norte, esta vez en los patrullajes en los que se hace para el control de indocumentados se ubica a una señora(…).
Hemos dado una lucha importante en nuestras fronteras para blindar el ingreso de mercancías que pongan en riesgo la salud pública”, dijo Juan José Andrade, director general de la policía de Costa Rica.