Una pareja de inmigrantes nicaragüenses vive un suplicio para recuperar la tutela de su hija recién nacida, quien permanece internada bajo protección hospitalaria y su futuro será decidido por el Patronato Nacional de la Infancia (Pani) una vez que sea dada de alta.
Norman José Molinares y Nelly Cabrera aseguran que sus derechos como padres de familia se han violentado desde que el área de trabajo social del hospital Rafael Ángel Calderón Guardia, San José, no le devolvió a su hija Rosa Isabel, dado que el centro médico maneja el ingreso de la menor como de alto riesgo y vulnerabilidad de su salud.
Todo comenzó hace dos semanas y media, cuando Cabrera fue remitida al Calderón Guardia desde la Maternidad Carit, el hospital de mujeres también ubicado en San José, por problemas de piedras en la vesícula.
Los padres reconocen que en ese momento la menor, quien estaba en poder de la madre porque no tenía quién se la cuidara, tenía ronchas coloradas en la piel producto del calor.
Al llegar al Calderón Guardia, en vez de atender de inmediato a la señora los médicos se enfocaron en la niña nacida a finales de junio y la remitieron de inmediato a la sala de neonato, mientras Cabrera fue internada para ser operada de la vesícula.
Días después de la salida de Cabrera de su cirugía, Molinares fue a retirar a la niña y en el hospital le informaron que la salida era responsabilidad del área de trabajo social. Se la negaron y hasta el momento permanece en el hospital.
Desde ahí ha comenzado el periplo de la pareja por recuperar la protección de su niña. En el hospital argumentan que la madre habría dicho que rechazaba a la niña, algo que Cabrera niega y trata de refutar con el expediente médico de Rosa Isabel; además de negligencia en el cuido familiar, al haber llegado incluso con malos olores; lo cual también rechazan sus padres.
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