Los lubricantes de hoy son el resultado del desarrollo de innovadoras tecnologías y protegen al motor del vehículo frente al desgaste y la corrosión, reducen los costos de mantenimiento y alargan la vida útil del motor, pero llegar a ellos ha sido una larga trayectoria.
La historia registra que el uso de los lubricantes viene casi desde el comienzo de la civilización. Antiguas civilizaciones ya buscaban la forma de resolver problemas de fricción y para ello utilizaron grasas o aceites de origen animal y vegetal, hasta que apareció el petróleo, de donde se obtiene la base para elaborarlos actualmente.
Desde entonces, la búsqueda por mejorarlos ha sido una constante. Los aceites a base de grasa animal o aceite vegetal lubricaban mejor que los provenientes del petróleo, pero estos aceites se descomponían más rápido, explica Dexter Hooker, gerente de lubricantes Shell de Nicaragua.
Detalló que se necesitaba que fueran estables por determinado período de tiempo, sin embargo, eran poco estables, se descomponían, se oxidaban y generaban ácidos haciendo que la corrosión en las máquinas fuera mayor. Por eso se buscaron otras opciones hasta que se encontraron los aceites minerales, afirmó.
Con el petróleo
Según Hooker, entre 1850 y 1859, se marcó el comienzo de la industria del petróleo y fue el científico William Drake, quien tuvo la visión de hacer un aceite superior y se empezó a utilizar el aceite mineral como lubricante.
Agregó que esto aceleró el uso del aceite mineral y el nacimiento de la era del petróleo. Al inicio los aceites de petróleo no fueron aceptados por la mayoría de las personas, creían que iban a dañar los motores y que lo mejor era seguir con los aceites provenientes de la grasa animal o los aceites vegetales, pero con el tiempo se dieron cuenta que daban mejores resultados , indicó.
En esa época el aceite crudo no cumplía las funciones de un buen lubricante, pero al crecer la demanda de vehículos, también creció la demanda de mejores lubricantes. Entonces los fabricantes de estos empezaron a identificar qué aceite crudo resultaba mejor para elaborar lubricantes y para la década de 1920, se empezaron a procesar los aceites base para mejorar su rendimiento. En 1923, la Asociación de Ingenieros Automotrices (SAE), clasificaron los aceites de motor por su viscosidad en: ligero, medio y pesado, afirmó.
Hooker aclaró que en esa época los aceites de motor no contenían aditivos y tenían que ser cambiados cada ochocientos a mil millas (1,300 a 1,600 km).
Los aditivos
Al inicio los aceites o lubricantes, no contenían aditivos, eran solamente aceites, pero al darse el auge de los automóviles, crece la demandan de los lubricantes.
Los fabricantes de vehículos sabían que del petróleo salía el mejor aceite y empezaron a buscar ciertos aditivos que mejoraran la base del lubricante.
A partir de ese momento empiezan a buscar tecnologías que mejoren los lubricantes y para los años treinta se encuentra un disolvente que era bastante seguro y reciclable, podemos decir que este fue el primer aditivo que se utilizó en los lubricantes y desde ese momento se empieza a trabajar con ingenieros químicos y encuentran diferentes tipos de aditivos, aseguró.
Añadió que a finales de la década de los años cuarenta, se populariza la utilización de aditivos en los aceites.
Comentó que en los años cincuenta, se dieron a conocer los aceites multigrado, los lubricantes que mejor responden a temperaturas de frío y calor. Desde esta época la industria de los lubricantes empezó a trabajar la tecnología de los aditivos para mejorar el rendimiento de los aceites terminados, expresó.
Hace unos cincuenta años se ha venido trabajando en una nueva tecnología, la cual ha empezado a dar sus frutos. Se trata de una nueva forma de producir aceites base sintéticos a partir de gas natural, dijo Dexter Hooker, gerente de lubricantes Shell de Nicaragua. Explicó que la base de los aceites es el petróleo, el cual se filtra, pero por muchas filtraciones que se hagan esa base con que se elabora el aceite siempre tendrá impurezas. Es por eso que por más de cincuenta años hemos venido trabajando en una tecnología donde la base del aceite ya no sea el petróleo, dijo.
Se extraen los gases que el mismo petróleo emana, entonces colocamos ductos y ese gas lo sometemos a un proceso exclusivo que desarrolló Shell, a través del cual pasamos el gas a líquido, es decir lo condensamos y es transparente, libre de impurezas en un 99 por ciento, eso nos da un aceite mucho más limpio, detalló.
El Helix Ultra es el fruto de esos años de investigación y desarrollo. Esta es la tecnología Pure Plus, de Shell, la cual permite desarrollar lubricantes superiores para motores más avanzados, según Hooker.
En el desarrollo de esta tecnología se invirtieron unas quinientas mil millones de horas de trabajo para diseñar y la inversión monetaria supera los 25 mil millones de dólares. Además, se involucraron 52 mil trabajadores de 65 países del mundo, para poder obtener un producto estable, afirmó.
Este lubricante tiene formulaciones de baja viscosidad y baja fricción que permiten ahorrar hasta un tres por ciento de combustible, agregó.
Asimismo, algunos aceites de motor pueden llegar a perder el veinte por ciento de su volumen solo por evaporación; mientras que Shell Helix Ultra con tecnología Pure Plus, gracias a su fórmula de baja evaporación, pierde menos del diez por ciento. Esto disminuye el consumo de aceite.
Otra de las cualidades que resaltó es que el aceite contiene aditivos especiales de limpieza activa que protegen los motores de altas prestaciones frente a los depósitos que merman la potencia y el rendimiento.
Está diseñado para ofrecerle la máxima potencia de limpieza activa, con una protección insuperable frente a los lodos. Ningún otro aceite de motor limpiará mejor su motor, afirmó.
Aclaró que la tecnología Pure Plus, solamente Shell la ha desarrollado. Estamos marcando el camino que van a seguir los fabricantes de lubricantes, señaló.
Recalcó que esta nueva tecnología es el producto de años de trabajo, donde fueron necesarias 3,500 patentes para obtener como resultado el exclusivo aceite puro y sintético que le brinda una serie de beneficios como limpieza activa del motor de un vehículo.
El trabajo no se ha terminado, es cierto ya obtuvimos un producto que es el Shell Helix Ultra con tecnología Pure Plus, pero se siguen buscando aditivos superiores para que el aceite sea más puro, limpio y de mayor desempeño, concluyó. Hooker.
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