Evidencia del suplicio que los importadores de mercancías enfrentan con la Aduana de Nicaragua son las denuncias de los transportistas de carga pesada internacional de recibir amenazas, multas y hasta sufrir la retención de mercancía por funcionarios en los puestos fronterizos.
Estos abusos son del conocimiento del asesor presidencial para asuntos económicos, Bayardo Arce, quien en declaraciones al Canal 12 reconoció que la Aduana es “un calvario” para las empresas y para los importadores particulares.
Arce dijo que deben resolver sobre todo el exceso de subvaloración a la mercancía importada que hace el personal de la Dirección General de Aduanas (DGA).
ABUSOS EN EL ESPINO
Pese a que Arce aceptó que las trabas aduaneras perjudican al sector privado y con ello la economía del país, no habló de acciones inmediatas para resolverlas.
Mientras, ayer los transportistas de carga pesada internacional que cruzan con frecuencia el puesto El Espino, en el departamento de Madriz, frontera con Honduras, denunciaron mal servicio y trato del personal aduanero al momento de realizar los trámites de introducción o salida de mercadería a Nicaragua.
El salvadoreño César Durán Morales, conductor de un cabezal, se quejó que el pasado sábado ingresó al territorio nicaragüense y al pasar la revisión de la carga transportada enfrentó, según él, una serie de arbitrariedades de parte del personal de la DGA.
Durán afirmó que le amenazaron con no darle pase, que le retendrían la mercadería (confites y golosinas que trasladaba desde El Salvador y Honduras) y que le impondrían multas solo por reclamar por lo lento del proceso de revisión.
También el transportista guatemalteco Moisés Elmir Sánchez Flores se quejó de que al mediodía del pasado viernes ingresó con su tráiler cargado con mercadería que debía entregar la noche de ese mismo día en Managua, procedente de Guatemala, pero que lo retrasaron por la lentitud de la revisión que realizan los funcionarios de aduanas en El Espino.
“Llegué al puesto de control y me comenzaron a revisar (el contenedor) y lo que percibí es que estos señores (de Aduana) buscan cómo sacarte pisto (dinero) poniendo un montón de trabas hasta con el camión que ingresás. Al final te dicen que si pagás una multa ingresás a Nicaragua sin ningún problema”, aseguró el transportista Sánchez.
MULTA DE US$600
Otros que también se quejan constantemente de los abusos son los importadores de vehículos. Es el caso del empresario José Santos Vílchez Matamoros a quien multaron con seiscientos dólares en el puesto aduanero El Espino por retrasarse unas horas en cruzar la aguja con rumbo al interior del país, mientras ingresaba con 11 camiones usados y varios lotes de repuestos nuevos y de segunda mano.
Ninguno de los denunciantes brindó nombres de los funcionarios de la DGA porque afirmaron que estos evitan identificarse, además porque si los identifican luego es peor el trato.
LA PRENSA buscó la versión de las autoridades de Aduana El Espino, pero los funcionarios no permitieron el ingreso del corresponsal aduciendo que era prohibido y que no daban declaraciones.
TRABAS SALEN CARAS
Un estudio del Banco Mundial (BM) presentado a las organizaciones empresariales de Centroamérica sostiene que los problemas en la cadena logística encarecen más del cuarenta por ciento del valor final de los productos.
Las trabas que enfrenta el comercio regional fueron expuestas en una matriz por el Comité Consultivo de la Integración Económica (CCIE) y se elevó al Consejo de Ministros de Comercio en espera de medidas para superarlas.
Cobros por servicios que no contemplan las normas, multas, retención de los productos y de las unidades de transporte cuando se aplican sanciones son parte de los obstáculos al comercio.
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