El natalicio del poeta Francisco de Asís Fernández fue celebrado con mariachis, poemas musicalizados y con las lecturas de escritores, quienes disertaron sobre la obra y vivencias memorables del bardo, nacido en Granada un 3 de mayo de 1945.
En el emotivo e histórico evento cultural se congregaron en el Salón de los Cristales, familiares, empresarios y miembros del cuerpo diplomático, quienes también escucharon los apasionados y dramáticos versos de Fernández, quien presentó su nuevo libro Luna mojada, editada por la revista La otra, de México.
En sus pocas palabras, Fernández resaltó el valor de la poesía, porque, “nos salva y nos hace tener más amor para nuestros hijos, nietos y nuestros hermanos”.
Para Fernández la poesía también “abona la a paz mundial” volviendo más humano este mundo donde todos los días se oye de odios, crueldad, guerra, muerte y tortura, señaló.
VERSOS DE LUNA MOJADA
“¿Cómo eran las auroras al principio del mundo
cuando tus párpados morenos abrían la luz
y el humus de tu piel empozaba la lluvia sobre la hojarasca
y yo le ponía ojos a las plumas del pavo real para acecharte?”, fueron sus primeros versos leídos; luego continuó con los poemas, Retrato del poeta; Celebración de la primavera, Mi dulce Andrómeda, Misterios dolorosos y otros, siendo ovacionado largamente.
CELEBRACIÓN ENTRE AMIGOS
“Conmemoramos la generosidad de Chichí y celebramos la vida y la amistad”, expresó la poeta Marta Leonor González, quien además destacó a Fernández como promotor incansable del Festival Internacional de Poesía.
Por su parte, el poeta Álvaro Gutiérrez recordó su estadía en México en los años sesenta, donde conoció a Chichí, quien para entonces publicó su primer libro A principios de cuentas.
Luego como exiliado político y director del departamento de literatura del Instituto Nacional de Bellas Artes, donde ofrecieron recitales, junto a Ernesto Mejía Sánchez y Julio Valle-Castillo.
En tanto el académico Jorge Eduardo Arellano recordó a Chichí como “el amigo de toda su vida, compañero de promoción literaria en los años sesenta y del grupo de Los bandoleros de Granada”. Luego hizo un recorrido por sus libros y premios.
POEMAS MUSICALIZADOS
Luis Enrique Mejía cantó uno de los poemas de Chichi, Un tiro 22, el que fue incluido en el disco de Guitarra armada. Carlos Mejía y los de Palacagüina interpretaron varias canciones, entre ellos Dos poemas, de Enrique Fernández Morales, padre.
Carlos Mejía luego le entregó copia del disco. Al cerrar el concierto, el poeta vivamente emocionado dejó rodar lágrimas; posteriormente recibió numerosos abrazos. Sin duda el evento se convirtió en una actividad de memorable celebración cultural.
FABULADOR
La poeta Blanca Castellón leyó el prólogo del español Juan Carlos Abril, titulado De frágil condición.
“El poeta se reserva el derecho a fabular, a entregarnos este puñado de sueños como salvaconducto por lo que el amor se hace carne y nos da una razón para existir”, reflexiona Carlos Abril en el prólogo.
Y agrega: “En sus versos, se puede apreciar que Fernández ha retornado con su imaginación mitológica al principio del mundo, a la explosión universal del paraíso con su luna pletórica, satélite que gira sobre lo que es la vida”.
Ver en la versión impresa las páginas: 6 B
