LA PRENSA/ J. TIJERINO

La insomne Scarlett

Su figura es discreta, delicada y perfumada. Es tan menuda que casi pasa inadvertida en medio de las otras tres mujeres que se sientan junto a ella en el muro rojo que rodea el árbol desramado, una especie de Cristo crucificado por el tendido eléctrico que pasa frente a la Joyería Karen, en el sector de la rotonda de Bello Horizonte. El torrente de trompetas y guitarrones de los conjuntos de mariachis que pueblan la rotonda alcanzan a mojar esta acera en la que hay cuatro mujeres plantadas, matando el tiempo charlando, esperando que esta noche tibia se afiance y alguien llegue a contratarlas. Ninguna de las mujeres vive por el sector. Todas vienen de distintas partes de la capital. Algunas incluso son originarias de otros departamentos del país. Una de ellas comenta que es de Chinandega, la otra dice que tiene raíces bluefileñas. Las dos tienen en común que sus familias no saben a lo que se dedican en la capital. La tercera, quien viste de negro completo y usa una moña alta como bailadora de flamenco, enmudece y se aparta del grupo. La mujer menuda dice que es de la capital, del barrio Loma Linda, y que lleva algunos años ejerciendo la prostitución. Ofrece sus nombres y apellidos, pero solicita que solo se usen los segundos: Scarlett Hernández.

Su figura es discreta, delicada y perfumada. Es tan menuda que casi pasa inadvertida en medio de las otras tres mujeres que se sientan junto a ella en el muro rojo que rodea el árbol desramado, una especie de Cristo crucificado por el tendido eléctrico que pasa frente a la Joyería Karen, en el sector de la rotonda de Bello Horizonte. El torrente de trompetas y guitarrones de los conjuntos de mariachis que pueblan la rotonda alcanzan a mojar esta acera en la que hay cuatro mujeres plantadas, matando el tiempo charlando, esperando que esta noche tibia se afiance y alguien llegue a contratarlas. Ninguna de las mujeres vive por el sector. Todas vienen de distintas partes de la capital. Algunas incluso son originarias de otros departamentos del país. Una de ellas comenta que es de Chinandega, la otra dice que tiene raíces bluefileñas. Las dos tienen en común que sus familias no saben a lo que se dedican en la capital. La tercera, quien viste de negro completo y usa una moña alta como bailadora de flamenco, enmudece y se aparta del grupo. La mujer menuda dice que es de la capital, del barrio Loma Linda, y que lleva algunos años ejerciendo la prostitución. Ofrece sus nombres y apellidos, pero solicita que solo se usen los segundos: Scarlett Hernández.

Scarlett tiene 32 años, los que disimula con un maquillaje que acentúa la forma almendrada de sus ojos.

En la prostitución hay mujeres de barrios humildes y de distintos departamentos del país.  LA PRENSA/ J. TIJERINO
En la prostitución hay mujeres de barrios humildes y de distintos departamentos del país.
LA PRENSA/ J. TIJERINO

Cuando habla se lleva la mano a la altura de las orejas y acomoda su pelo liso y largo de un negro azabache.

Hace unos años, Scarlett trabajó en la Alcaldía de Managua y estuvo un par de años en una fábrica de la zona franca Las Mercedes, pero hubo un recorte de personal y la despacharon. A ella y a decenas de mujeres más. Buscó trabajo en otras partes y nada. Recientemente fue a dos negocios de comida a buscar trabajo en la cocina, porque siempre ha pensado que esto es temporal, pero no le han avisado nada.

“No tuve más que recurrir a esto”, dice sin rebuscamientos. También recuerda que una amiga le sugirió este trabajo, porque podía recoger para pagar las deudas que tenía. En efecto, con el dinero que recogió salió de deudas y recogió dinero para comprarse un terreno y construir su casa. Scarlett cuenta que es de madera y zinc, pero “ahí puedo pegar cuatro gritos. Es mío”, refiere orgullosa esta mujer que es mamá de dos niñas, de 10 y 8 años.

“Tengo todos mis enseres, mis electrodomésticos”. Ofrece más detalles de su progreso material y dice que en este momento está pagando un televisor plasma de 21 pulgadas y un juego de siete ollas de teflón. Los artículos los sacó de una tienda y en estos días se vence el pago de la cuota.

La conversación se celebra a unos metros de sus demás colegas. Las otras tres mujeres siguen sentadas en el muro rojo casi al borde de la acera. Entre los retumbos de las rancheras que vienen desde la rotonda suenan los cláxones de taxis y carros que disminuyen la velocidad cuando pasan por donde están las mujeres sentadas. Algunos vociferan cosas.

Hace poco pasó un hombre con audífonos, gorra y mochila casi golpeándolas con sus gritos. Asustadas se levantaron y se dispersaron por unos segundos. Scarlett reconoce que aunque entre ellas se protegen, la violencia es uno de los riesgos de trabajar en la calle. Tal vez por eso ella optó por contarle a su familia la verdad.

SIN ESCONDERSE

“Mi familia sabe. Yo creo que es algo que tienen que saber porque si a la hora de llegada me pasa algo malo, saben dónde me pueden ubicar”, comenta esta pequeña mujer, que en las noches en que debe salir deja a una hermana cuidando a sus pequeñas.

“Yo vengo aquí, fijo: jueves, viernes y sábado. De ahí es salteado”. Esta semana Scarlett llegó lunes y estuvo “palmado” y de nuevo el miércoles.

Trabajó en la Alcaldía de Managua  y en una zona franca, pero por recorte de personal se quedó sin trabajo.  LA PRENSA/ J. TIJERINO
Trabajó en la Alcaldía de Managua y en una zona franca, pero por recorte de personal se quedó sin trabajo.
LA PRENSA/ J. TIJERINO

Esta noche se conformaría con unos mil pesos, dice. Por lo general, cobra el servicio sexual en trescientos pesos.

¿Cuánto, amor? —interrumpe un hombre joven ebrio.

Trescientos —contesta Scarlett escuetamente. Se aparta unos minutos con el hombre, quien detrás tiene a otro. Luego regresa y confirma que no se concretó. Detalla que no aceptan servicios por menos de doscientos pesos. “Uno se arriesga”, explica la mujer, quien por regla no presta ningún tipo de servicio, ni siquiera sexo oral, si no es con preservativos. “A nosotros nos lleva un control el Minsa (Ministerio de Salud)”, agrega.

Scarlett lleva como un mes en el sector de la rotonda de Bello Horizonte, que alterna distintas clases de negocios. Hay pizzerías y restaurantes, supermercados, donde llegan familias, grupos de amigos, parejas, pero también hay bares, discotecas y caramancheles de comida rápida.

En todos los recovecos hay mariachis y tríos ofreciendo canciones a 50 y 100 pesos, mientras que en las aceras más alejadas de la rotonda se ven racimos de mujeres y hombres, con ropa provocativa, que cobran por sexo. Estos grupos han parcelado la calle. Alrededor del parqueo del supermercado y de la parada de la iglesia Pío X, está dominada por travestis. En cambio, las mujeres se dispersan por el frente de Rostipollo, la iglesia Pare de Sufrir y el resto de negocios que cierran por las noches.

CAMBIAR DE ZONA

Antes de venir a Bello Horizonte, Scarlett ofrecía su cuerpo en la zona de Carretera a Masaya. “Allí es mejor. Llega gente de un nivel más alto”, cuenta Scarlett y reconoce que los servicios se cobran un poco más caro. Cuenta que debió salir de ahí porque ha habido varias redadas y problemas con la Policía. Ella, quien nunca ha tenido problemas, decidió cambiar de lugar un tiempo. Y entre Plaza Inter, el Hospital Militar y Bello Horizonte, le pareció más apropiado probar en esta zona. “Aquí la gente está bastante civilizada. No se meten con uno”, explica.

Scarlett, quien viste camisa de jeans sin mangas, falda a cuadros corta y sandalias plateadas, aclara que no es así como sale de su casa. Cuando abandona su vecindario viene en pantalón y luego, detrás de una caseta de vigilantes, transforma su atuendo y se maquilla.

Para Scarlett lo más duro es el desvelo. Aun agotada, al día siguiente se levanta para hacer los quehaceres de su casa: lavar, cocinar, planchar.

Le gustaría cambiar de trabajo. Le gustaría hallar uno que compensara sus ingresos actuales (en una semana puede rondar los tres mil pesos). Sabe que es difícil. Dice que tiene un novio, quien es generoso y le ha propuesto montar un negocio. Están en eso. Les falta capital. Tampoco pierde la esperanza de que la llamen de algún lugar donde ha metido papeles.

“Esta vida de desvelo cansa. Cada noche es una arruga más”, manifiesta Scarlett, quien cuatro años después de amanecer en las calles, no se resigna a dejar sus días en las noches de Bello Horizonte.

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COMENTARIOS

  1. Periodismo ético
    Hace 11 años

    Cómo es posible que si la mujer dio sus segundos nombre y apellido, esto sea revelado con lujo de detalles en el artículo? Esta mujer se esconde, ya que sale vestida de su casa decentemente. Una mujer describe a otra y no reflexiona en el estigma de la prostitución? Foto, nombres, lugares de trabajo…

  2. jose justino perez
    Hace 11 años

    estas mujeres merecen todo mi respeto y consideracion por conseguir el sustento para ellas y sus hijos se enfrentan a infinidad de peligros de todo tipo no es trabajo facil dios las proteja a todas ellas

  3. Hace 11 años

    Duele mucho como ser humano todo esto, pero asi es la vida esto es mundial, nadie lo puede canbiar esto se da mas en los paises desarrollados, no digamos en lo nuestro, solo nos queda dar gracias a dios por esa mujer que nos dio la vida, ya que sin ellas no existieramos, bendiciones para todas ellas

  4. Arcadia
    Hace 11 años

    Es facil juzgar a esta mujer que busca «la vida facil», pero que de los hombres que llegan a buscarla para «explorar nuevas aventuras», dejando a sus hijos sin comida. Ella no tiene la culpa, simplemente ofrece un servicio que tiene demanda, en otros países se juzga no a la que ofrece si no al que busca el servicio.

  5. Lio Cruz
    Hace 11 años

    Yo tambien quisiera tener un trabajo, como ese donde estar GANANDO Y GOZANDO!!!!

  6. Carlos López
    Hace 11 años

    Kate. Si decís que trabajo hay y de sobra.porque miles de nicas se van y se quieren ir a España ,Costa Rica y USA.?

  7. Sociedad hipócrita
    Hace 11 años

    Todo es culpa de estas mujeres: que son desvergonzadas, pecadoras, indignas, haraganas, avariciosas… Ninguna culpa tienen los hombres que buscan sus servicios, que la agreden con sus piropos obscenos, que les pelean el precio para tener sexo más barato, que se quedan en sus casas con su cervecita mirando la tv y esperando que ellas lleven el billete al hogar o que las abandonan dejándolas a cargo de la crianza de los hijos. Cuánta hipocresia la de esta sociedad cristiana y solidaria

  8. Michael Echanis
    Hace 11 años

    Dios te bendiga Scarlett, recuerda que TU ERES IMPORTANTE PARA DIOS. Sal de alli confia en Dios y EL hara. Dios te prospere en gran manera, pero se obediente, abandona ese camino y confia en El con todo tu corazon, con toda tu mente y con toda tu ALMA.

  9. open mind
    Hace 11 años

    Hay raza de que se asustan , esto se da en todos los niveles , no solo las mujeres mas pobres escojen este negocio , tambien hay mujeres ricas que se prostituyen , la diferencia radica que las ricas andan en carros nuevos y mansiones y cobran miles de dolares por una noche .

  10. Hace 11 años

    Con esa actitud el pais seguira en extrema pobreza, trabajo hay, y de sobra.

    1. La Posta
      Hace 11 años

      Sí, tal vez se le podría sugerir que mantenga a sus dos hijas vendiendo agua helada en algún semáforo

    2. KM Gutierrez
      Hace 10 años

      El vender agua helada es un trabajo digno y decente. Ademas, no atenta contra Dios, ni es deshonra de los padres, ni verguenza de los hijos, ni coge enfermedades venereas, ni corre peligro q la maten! Mejor ganar poco con dignidad q mucho degenerandose!

  11. Hace 11 años

    Realmente es una pena que sea justificado el descaro y las ganas de no trabajar y conseguir dinero fácil tras la maraña del desempleo y falta de oportunidad. realmente es un asunto de moral ética y valores que vienen desde el hogar. como puede hablar de civilización cuando ella misma no se quiere. Quién quiere vivir decente toma una bolsa com agua y se va a vender. se va al mercado a buscar un empleo u otra cosa. pero la avaricia y el descaro puede más porque quiere vivir bien y no haber…

  12. Elias
    Hace 11 años

    No soy Dios para juzgar, sin embargo creo que todo es valido cuando se trata de el bienestar de nuestros hijos, entiendo la situación, incluso muchos profesionales no tienen trabajo por la situación económica, política y social de nuestro país, sin embargo muchas personas no están conscientes de la gravedad de la situación.

  13. manuel alejandro
    Hace 11 años

    Muy buen artículo, no tengo nada en contra de las personas que hacen de la prostitución su manera de subsistir, pero en el caso de bello horizonte se ha convertido en un problema serio, ya las familias no pueden caminar por las calles, entre tantos bares, gente tomada, travestís y sexo-servidoras. Las calles están tomadas por estas personas y eso atrae peligros, la delincuencia en esta zona ha crecido mucho, es ahí donde la alcaldía y la policía debería de prestar un poco mas de atención.

  14. Javier
    Hace 11 años

    Mis respetos a estas mujeres dignas que luchan dia a dia , no podemos juzgar a nadie sino estamos en sus zapatos no conocemos sus necesidades y realidad. La hipocrecia es tal que discriminamos a estas valientes mujeres y no nos fijamos en que hay otro tipo de mujeres «honradas» que tienen sexo con viejos extranjeros o nacionales x puro interes no por amor, que son jovenes queridas de viejos decrepitos pero con dinero y muchas son preparadas y no tienen hijos ,lo hacen x lujos y…

  15. Dan
    Hace 11 años

    Al escritor: no solo de los barrios humildes salen las prostitutas, tambien existen en los sectores menos pensados.

  16. elgavilansegoviano
    Hace 11 años

    Es una lastima ver a nuestra juventud tener que recurrir a este tipo de vida para poder sobrevivir.Hay que ser realista y ver todo como es,en Nicaragua No hay poprtunidades para todos,solo paro los que estan enganchados.De nuevo la mayor parte de la juventud se desperdicia, por la habaricia de unos cuantos, que en tiempos pasados prometieron de cambiar el camino y el futuro de los Nicaraguense, para que estas cosas no siguieran pasando.Inclusive, muchos sacrificaron sus vidas,pora que No pasara.

  17. juan pueblo
    Hace 11 años

    Nadie entiende el verdadero sufrimiento de los demás, muchas mujeres que hacen esto lo hacen por necesidad, todo porque no han tenido una oportunidad digna.
    Es una lastima que nuestras mujeres tengan que hacer esto para salir adelante y darle alimentos a sus tiernos.
    Hay que hacer conciencia de esto y tratar de cambiar esto, autoridades cambien el futuro de nuestras pequeñas, eduquen a nuestros niños y niñas para que tengan un futuro mejor.
    Dios proteja a estas mujeres

  18. Hace 11 años

    Yo extraño a Nicaragua, la verdad tengo 26 años de vivir en California y siempre estoy pendiente con mi cell de como esta mi bella Nicaragua. Algunas veces pienso que no debi haber abandonado pero despues recapacito y me pongo a pensar con la situacion en la que esta de extrema pobresa es muy bien lo que hice de emigrar aqui. Saludo a todos los Nicaraguenses.

  19. Sara
    Hace 11 años

    Cada quién es dueño de su cuerpo y se dedica a trabajar en lo que quiere. He buscado e incluso con otras amigas, a asistentes del hogar y cuesta encontrarlas, son escasas.No quieren trabajar, la excusa es que sus maridos no las dejan o quieren trabajar a empresas privadas o estatales con seguro. El seguro es un engaño porque ni ella son capaces de mantenerse por mucho tiempo en un trabajo y ni las empresas médicas no brindan una adecuada atención .

    1. La Posta
      Hace 11 años

      En pocos gremios hay más explotación que entre las empleadas domésticas. Páguele bien a la suya y deje de dar pena con sus comentarios

  20. elvin ruiz
    Hace 11 años

    Me acuerdo que en tiempos de mi general me refiero antes de 1979 . bello horizonte era un lugar lindo y decente . era limpio gente de clase media y tenia su centro de recreacion cines etc . nada de estas cosas lamentables pero bien estamos ahora en los tiempos de micomagnate rosado chicha esotericos ,frijoles solidarios emigracion rampante ,miseria claro los que lo defienden dicen que lindo todo perfecto claro esto es vivir bien bonito.

  21. hector valle
    Hace 11 años

    Para mantener a los hijos esta bueno pero para otras cosas comi sucede en otros casos q ya por vicio esta mal pero cada quien es dueño de su vida y puede hacer lo q mejor le convenga o no

  22. Hace 11 años

    Como me puedo poner en contacto con Scarlett. Vivo en USA y lo que ella gana al mes es una miseria comparado aqui. Quiero ayudarla.

  23. Juli
    Hace 11 años

    Lo bueno es que tiene un chivito conciente, que solo estira la mano.

  24. Hace 11 años

    seria bueno que los medios que se preocupan por investigar ha ese tipo de personas las ayudaran de alguna forma para que tuvieran un trabajo mas digno no creen

  25. Hace 11 años

    Bendito es el vientre de aquella que vende su cuerpo por darle de comer a sus hijos.
    Es justo y necesario hacer un llamado a las personas que tienen la facilidad de ofrecer empleo para disminuir ese tipo de trabajo que no deja nada bueno y asi se acabe el humillar aun ser humano y evitar tanta violencia y mas a las trabajadoras sexuales

  26. andrea martinez
    Hace 11 años

    A veces juzagmos a las personas sin saber, ellas no seran un ejemplo de vida digna pero hacen lo posible por ganarse el pan de cada dia a la espera por algo mejor Dios las cuide siempre y las saque de ese mundo pecador..

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