De momento Nicaragua se beneficia de la caída en el precio internacional del petróleo porque la tendencia es que el próximo fin de semana nuevamente baje el valor de los combustibles. Sin embargo, el Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que las finanzas estatales se verán en aprietos por una eventual reducción en el financiamiento del acuerdo energético Petrocaribe.
[doap_box title=»Segunda baja» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]Será hasta hoy que las petroleras indiquen con exactitud cuánto se moverán los precios de los combustibles el próximo domingo, pero se confirmó que la tendencia es a la baja. Sería la segunda semana consecutiva de reducción. Conforme el comportamiento del mercado hasta ayer, la tendencia es la siguiente:
4.50 córdobas bajaría el galón del diesel a partir del domingo.
2.65 córdobas sería la reducción del galón de gasolina súper.
1.85 córdobas es la baja esperada por galón de gasolina regular.[/doap_box]
Adrienne Cheasty, directora adjunta del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, afirmó este miércoles que la baja de los precios del petróleo a nivel mundial afecta los ingresos de Petrocaribe, situación que puede conducir a la suspensión o a la reducción del financiamiento de la venta del crudo en condiciones preferenciales a sus socios.
HAITÍ Y NICARAGUA SERÁN LOS MÁS AFECTADOS
“Haití y Nicaragua son los dos países ligados a Petrocaribe que más se verán afectados por la caída mundial de los precios del petróleo”, aseguró Cheasty en una conferencia de prensa ofrecida en Barbados y transmitida por internet.
Cheasty profundiza su análisis en el texto Baja del petróleo en países de Petrocaribe: Agridulce, donde expone que un cambio en el financiamiento hará que en sus países socios afecten “algunos programas de gasto público”.
Sostuvo que Guyana, República Dominicana y Jamaica serán los menos afectados porque sus gobiernos se han preparado económicamente para responder adecuadamente al cambio.
Al contrario, Nicaragua y Haití serán los más afectados porque no cuentan con reservas amplias o un robusto mercado financiero interno. Algo parecido ocurrirá con Belice.
“La caída en los precios de petróleo es más compleja para los miembros de Petrocaribe que para otros importadores de crudo”, expresó Cheasty, al recordar que incluso hay expertos que han cuestionado si el apoyo regional a Petrocaribe debe continuar.
Petrocaribe fue creado en 2005 por el entonces presidente de Venezuela, Hugo Chávez, para suministrar combustibles a los países miembros en condiciones preferenciales. Está integrado por 18 países, incluidos Honduras, Guatemala, Cuba, Nicaragua, República Dominicana, Haití, Belice y varias islas del Caribe.
Nicaragua compra el 91 por ciento de su suministro de crudo y derivados a Venezuela, más de nueve millones de barriles al año.
Desde el inicio de este acuerdo energético, Venezuela ha financiado la construcción de refinerías, patios de tanque, oleoductos y plantas hidroeléctricas en Cuba y Nicaragua, por ejemplo.
“Nicaragua y Haití, que carecen de acceso al mercado, amplias reservas (de dinero) o profundos mercados financieros nacionales, puede ser necesario ajustar la mayoría (de sus finanzas)”, indicó Cheasty en su análisis.
En el caso de una suspensión del acuerdo, “los déficit (de las finanzas) se prevé aumenten en Antigua, Dominica, Granada, Haití, Jamaica y Nicaragua en la medida en que los gobiernos deberán hacerse cargo de los programas sociales directos o proyectos de infraestructura”, afirmó.
Cheasty afirmó que los socios de Petrocaribe verán disminuidas sus facturas petroleras “por un promedio de 3.3 por ciento” del Producto Interno Bruto en 2015 como beneficio de la reducción actual de los costos del petróleo.
El análisis de Cheasty es que “esta ganancia significativa” por el ahorro en la factura petrolera “será compensado en cierta medida por el menor acceso a la financiación (en el suministro de parte de Petrocaribe) alrededor de uno por ciento del PIB para el país receptor promedio”.
“Esto —agregó— debido a que los préstamos disminuyen con la factura petrolera y los términos del préstamo serán convertidos en menos generosos a medida que los precios del petróleo caen”.
Nicaragua es parte de Petrocaribe desde 2007 y bajo el acuerdo paga a Venezuela el cincuenta por ciento de la factura de crudo y derivados a un plazo de 23 años, bajo un pago diferido.
El 25 por ciento de ese dinero el Gobierno, de forma discrecional, lo usa para financiar programas como Usura Cero, los préstamos para subsidiar la tarifa de energía eléctrica y mantener congelada la tarifa del pasaje del transporte colectivo en Managua.