[doap_box title=»Dejen de etiquetar a la gente» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]El obispo de Estelí, Abelardo Mata, demandó al Gobierno que deje “de estar etiquetando a la gente” y ponerla en contra o a favor.
“Creo que a nivel nuestro, y hablo no solo por mi persona, sino también por los demás señores obispos, queremos hablar, no en beneficio de un grupo, ni en contra de nadie, sino simplemente a favor de la gente oprimida en la nación y que va creciendo cada vez más esto, ante cierta sordera”, sostuvo monseñor Mata.
“Hago eco al mensaje de Cuaresma del papa Francisco, que exhorta a luchar contra la cultura de la indiferencia”, pues señaló que como nicaragüenses no se puede seguir en esa actitud de “que me vale un pito el dolor de los demás”.
Rogó por que con el inicio del período de Cuaresma sea escuchada “la voz sincera”, no solo del episcopado, sino de tantos ciudadanos honestos que han elevado su voz para pedir justicia en el país y se busquen soluciones reales.[/doap_box]
“A mí me mandaron varios mensajes (de amenazas), pero esa vaina a mí no me atemoriza. Yo estoy acostumbrado a decir la verdad y no le tengo miedo ni al diablo; al único que le tengo miedo es al diablo y a la diabla personificados en Daniel Ortega y la Chayo Murillo, es lo único (a lo) que le tengo miedo, el resto a nadie”, afirmó categóricamente el vicario de Jinotega, Elear Pineda, al referirse al miedo que han impuesto las fuerzas afines al actual régimen.
A un mes del estallido de la mochila bomba en la comunidad de El Portal, Santa María de Pantasma, Jinotega, persiste el temor entre la población, pues ha crecido el rumor de que los principales dirigentes municipales han recibido amenazas para que callen.
El padre Pineda confió que tras los hechos de El Portal, el municipio de Santa María de Pantasma “es una bomba de tiempo”, aunque apuntó que no solo la zona norte.
“Pensemos también en la cuestión del Canal, es otra bomba que creo va a reventar al mismo tiempo”, advirtió el sacerdote al referirse al rechazo de la población a la construcción del Gran Canal.
Un concejal liberal que habló con LA PRENSA, bajo anonimato, confirmó que él y otros concejales de Santa María de Pantasma han recibido mensajes a través de los cuales les ordenan callar. Esto para evitar que sigan refiriéndose al estallido que dejó tres muertos; dos de las víctimas eran de los llamados grupos de rearmados y un civil: Modesto Duarte.
SACERDOTE: “A MÍ NO ME VA A DETENER NADIE”
LA PRENSA consultó a través del hilo telefónico al padre Pineda,
quien confirmó los mensajes amenazantes. Sin embargo, no aclaró de dónde provienen los mismos, pero dijo que a él no lo callarán, pues consideró que “hay sacerdotes que los silencian porque tienen cola que le pisen”.
Pineda aseguró: “A mí no me va a detener nadie, a mí el obispo (de Jinotega) en algunas ocasiones me ha hecho ciertos llamaditos para que sea prudente, pero yo entiendo que uno tiene que decir la verdad y como es, sin temor”.
“Por una parte la gente está, como le repito, temerosa; la gente está con miedo, hay una gente tan miedosa que ya casi ni a trabajar quiere salir, la situación es bien difícil, la gente carece de granos básicos, de ciertos alimentos y está miedosa porque el Ejército reprime, lo mismo la Policía”, sostuvo el sacerdote.
El informante que habló de manera anónima afirmó que tienen conocimiento de que a un hermano de Yairon Díaz (que no identificó), muerto en octubre de 2013, en Anizales Tres —en circunstancias no esclarecidas luego de un choque entre soldados del Ejército y un grupo de armados— “también lo han estado vigilando por declaraciones que él dio días después de lo de El Portal”.
CPC Y GABINETES DE LA FAMILIA VIGILAN
El hombre reiteró informaciones de que a través de los llamados CPC o Gabinetes de la Familia los liberales del sector permanecen vigilados para saber si los vecinos colaboran con los armados.
“Saben con nombre y apellido quiénes andan, viven vigilando a la familia para ver si salen con comida, si llegan o salen”, declaró el informante.
Por ejemplo, indicó la fuente que ya a las 8:00 p.m. la gente observa cómo pasan por esas comunidades grupos de 15 a 20 soldados del Ejército con apoyo de perros entrenados, pero de día ningún militar se deja ver por esos parajes.
VIVEN COMO EN ESTADO DE SITIO
“Aquí a la gente se (le) reprime, aquí a la gente no se le deja que se manifieste, esa gente está viviendo en El Portal como en un estado de sitio. La gente está temerosísima”, sostuvo el padre Pineda.
Y mencionó que, por ejemplo, el sacerdote párroco de Pantasma “está un poquito silenciado porque tiene temor, él vive solo en la parroquia y a él le da miedo, pero él sabe muchas cosas de esas, lo que pasa es que da miedo en el campo. Cuando son las 6:00 de la tarde uno comienza a temer y eso que le toquen las puertas a las 8:00, a las 10:00 de la noche es una cosa dura, es bien difícil”, resumió Pineda.
Tras los sucesos de El Portal, recordó el padre Pineda, “yo me referí exactamente al caso de Yajob, al caso de El Charro, que son casos similares, y hablé que solamente el Ejército tenía esos artefactos de guerra y esas cosas, porque la Contra en un momento manejó esas cosas de guerra y ahora he sabido que están sembrando frijoles, ordeñando vacas, trabajando la tierra y se han olvidado de eso”.
IMPONER SILENCIO CON TEMOR
El obispo de Estelí, monseñor Abelardo Mata, aunque expresó no tener conocimiento de los mensajes, externó su preocupación “porque ya se está llegando a otros niveles queriendo imponer el silencio con el temor, que ya no es solamente con el campesinado”.
El también presidente de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH) aseguró: “Yo he recibido aquí a varios campesinos que han tenido que huir de sus tierras porque un pariente anda armado, un hijo, un nieto; llegan en la madrugada y los enchachan, los torturan y los amenazan que si dicen algo van a quedar colgados de un palo o sus cabezas en un poste”.
Y la gente que ha bajado a Estelí en busca de refugio, algunos le han pedido su apoyo para que dejen de perseguirlos, por lo que ha hablado con autoridades del Ejército en busca de que sea implementado algún programa de desalzados, “aunque ellos no reconozcan oficialmente a los desalzados”.
Mencionó que en lo personal él ha conocido por lo menos diez casos de familias enteras que han bajado de comunidades rurales hacia Estelí. Por eso considera que en la práctica debe “generarse alguna vía de escape para evitar que esta deshumanización siga adelante”.
“Me apena sinceramente que gente que está sirviendo al pueblo, como un sacerdote, un delegado de la palabra, un promotor social, se le trate de silenciar a través de la amenaza porque está diciendo lo que está pasando en su territorio”, apuntó Mata.
Sin embargo, el obispo de Estelí precisó que “a nivel de Iglesia” la voz profética no puede ser ahogada.
“Si a un profeta le silencian la voz, surgirán cien, como decía el Señor Jesús a los fariseos entrando a Jerusalén, que la gente gritaba ¡hosanna al hijo de David, al Rey que viene en nombre de nuestro padre David! Y los fariseos se acercan a Jesús, según San Lucas (y le decían): manda a callar a tus discípulos, manda a callar y Jesús les dice: si estos callan hablarán las piedras”, parafraseó Mata.
Al cumplirse hoy un mes del estallido de El Portal, el obispo Mata estimó que no existe voluntad política de esclarecer lo que ahí sucedió, pues en el país no existe justicia.
Mientras que el padre Pineda preguntó: “¿Quién va a investigar si la Policía es Policía Sandinista y la Policía dice lo que Daniel Ortega le ordena?” En reiteradas ocasiones autoridades del Ejército aseguraron que la Policía y la Fiscalía investigarían el hecho, pero aún no se conoce una versión oficial del informe.
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