Aberlardo Mata, obispo de Estelí y miembro de la Conferencia Episcopal, lamentó que el Gobierno esté acaparando todos los medios de comunicación de Nicaragua, a la vez que cierra los espacios democráticos donde la ciudadanía puede ejercer su voz crítica.
«Siempre es saludable la voz crítica para que haya un sano ejercicio de la autoridad y para mantener un diálogo con los diferentes sectores del país, ya que el gobierno no puede estar gobernando a espaldas de su propio pueblo porque el mismo pueblo terminará dándole la espalda a él», dijo Mata.
El religioso aseguró que el pueblo necesita de medios de comunicación para ejercer su derecho a la crítica y al ejercicio democrático al que le da derecho la Constitución Política de Nicaragua.
«El manoseo de la comunicación y solo ver en una dirección los acontecimientos y leerlos desde la perspectiva que el Gobierno quiere darle, no contribuye a la construcción de una opinión positiva con respecto al mismo Gobierno» dijo Mata, quien además dijo que no debemos olvidar «que los gobiernos pasan y el pueblo permanece y es el pueblo quien al final decide lo que se debe hacer más allá de las opiniones políticas y de los gobiernos de turno».
Mata explicó que el encuentro realizado en 2013 entre los obispos y el presidente inconstitucional de Nicaragua, Daniel Ortega, fue un diálogo de sordos. «A Ortega no le interesaron para nada las propuestas de los obispos», concluyó el obispo.
Por su parte, monseñor Rolando Álvarez, obispo de Matagalpa, lamentó que las libertades de comunicación e información estén agraviadas en el país.
«Yo mismo lo he visto o lo he vivido cuando he emitido algunas declaraciones sobre ejemplos como el caso de Rancho Grande (donde se registraron problema con respecto a la actividad minera), donde son pocos los medios, específicamente dos, los que han hecho eco sobre estás problemáticas, de tal manera que la cuestión aquí no es solamente política, sino también económica».
«Hay fuertes poderes que por un lado tienen la propiedad de muchos medios de comunicación y por otro lado podría estarse condicionando la política de esos mismos medios», finalizó Álvarez.