El gran hotel Budapest y The Imitation Game recibieron un impulso a su carrera hacia los Óscar al ser premiadas en Los Ángeles por el sindicato de guionistas de Estados Unidos (WGA, por su sigla en inglés).
El director Wes Anderson recogió el trofeo a Mejor guion original por su comedia sobre un conserje que se hace amigo de un empleado en El gran hotel Budapest.