Cuando de amigos y de amor se trata, no hay nadie quien pueda negarse a dar una “ayudadita” a la situación. No importa si es una amiga, amigo o algún familiar, usted se ha propuesto ser el nuevo cupido y que el amor llegue a la vida de esa persona.
[/doap_box]
Así lo hizo Stefany López, una joven que se dispuso a unir a sus dos amigos en un noviazgo. Ellos son Marcela Paniagua y José Sánchez, una historia de amor que viene desde secundaria.
“Mi amigo me pidió que le ayudara con mi amiga Marcela por que le gustaba mucho… Lo hice por que me parecieron que formarían una linda pareja, y entonces me puse a hablar con ella de él y cómo eran sus modos”, comenta Stefany.
Y aunque destaca que no fue tan difícil hacerle de cupido, se sintió alegre cuando se dio cuenta que sus dos amigos terminaron como novios; por lo que no la pensaría dos veces en volver a hacer este papel .
Pero al contrario de este “exitoso” caso, Norma Contreras dice no volver hacer el “favor” de presentar a alguien. Su primera y única experiencia no resultó del todo bien, pues dice que su prima no quedó satisfecha cuando le presentó a su amigo.
¿Qué fue lo malo? Norma comenta que su amigo cambió de actitud, al pasar de extrovertido a alguien cursi y extremista.
TOME EN CUENTA
Para aquellas personas que siempre están a la orden de ayudar a sus amistades como cupido, deben tener en cuenta que lo primero es estar consciente de que su amigo quiere conocer a alguien o está dispuesto a tener una relación sentimental, puntualiza la psicóloga Onelia Alegría.
“A veces hacer de cupido puede afectar la autoestima del amigo, y puede resultar una espada de doble filo. Lo mejor es respetar su espacio e indagar muy bien si quiere o no un noviazgo”, resalta Alegría.
En cosas del amor todo puede pasar, y para asegurar que su misión cupido pueda obtener buena nota, entonces sepa que obligar a la persona a que sea parte de su plan, no es conveniente.
No arriesgue su amistad por esto, es “mejor que se enfoque en su propia vida y que le dé chance a ese amigo” que prefiere estar solo, agrega Alegría.
Tampoco regale “sorpresas” a su amigo o amiga al presentarle a una persona que no conoce para nada, pues lo que hará es un momento incómodo entre ambos, y lo que buscará es que se disgusten con usted. Por ello lo recomendable es pensarla dos veces antes de ser cupido.