Lo que inició hace cuatro décadas como una ferretería donde los hermanos trabajaban con su papá, se convirtió en un negocio con un futuro por explotar, principalmente en Nicaragua, donde el conocimiento y la especialidad en ventas, instalación, mantenimiento y reparación de bombas y motores es incipiente.
Fouad Faraj, gerente propietario de Bombas y Motores de Nicaragua SA (Bomonsa), explica que si bien el camino ha sido de constantes retos, aprender a identificar necesidades y suplir mediante una oportunidad es la llave para un camino al éxito empresarial.
[doap_box title=»Diversificación es clave» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]En sus inicios Bomohsa comenzó con un taller donde dos técnicos atendían las instalaciones residenciales, en 1974.
“Pero uno de los aspectos que más agrada observar es que hoy nos hemos ubicado como líderes en este mercado, pues la empresa cuenta con el taller más completo de Centroamérica. Hay dos, uno en San Pedro Sula y el otro en Tegucigalpa”, sostiene.
Fouad Faraj, gerente propietario de Bombas y Motores de Nicaragua SA y Honduras (Bomonsa y Bomohsa), comenta que la expansión de la empresa los ha llevado a ampliar sus servicios, entre ellos cita la limpieza de pozos, la extracción e instalación de bombas sumergibles y turbinas de eje vertical.
Además la instalación de bombas de aguas negras o drenaje, equipos agrícolas, generadores, sistemas de tratamiento de aguas, equipos contra incendios, bombas de engranaje, bombas centrífugas.
“También estamos preparados para el ensamblaje de todo tipo de bombas centrífugas, sumergibles, motobombas y mucho más”, comparte el fundador.[/doap_box][doap_box title=»Contacto» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]Bomonsa se ubica en el kilómetro tres de la Carretera Sur: de los semáforos del Guanacaste 10 varas al Este, contiguo a la gasolinera Uno.
Teléfono (505)2264-2444.[/doap_box]
Según Faraj, originario de Honduras, la historia inicia en 1974 con la ferretería Fefasa, un negocio familiar en San Pedro Sula, y donde complementariamente también se importaba bombas Goulds y motores diesel Lombardini. Con ello, valoró la posibilidad de crear un departamento específico en la ferretería, debido a la alta demanda que existía en ese entonces.
Así nació una empresa Bombas y Motores de Honduras SA (Bomohsa), que en la actualidad cuenta con ocho tiendas, una de ellas en Nicaragua y otra en Belice. Emplea más de 400 personas en todas sus sucursales y esperan capacitar más colaboradores en tierras pinoleras para que cuenten con la capacidad mecánica.
PASO A PASO
El gerente propietario recuerda que fue en 1978 que se funda meramente Bomohsa con el propósito de atender las necesidades del mercado hondureño.
De esa manera es que nacimos y luego buscamos el crecimiento de nuestra empresa. Creo que ya en los años ochenta inicia de forma sorprendente el crecimiento y fue cuando levantamos la sede regional, frente al Hospital Escuela en Tegucigalpa, recuerda Faraj.
Sin embargo, esa experiencia era solo otro de los pasos para otra etapa de mayor auge, no solo en Honduras sino en la región centroamericana e introducen las líneas ITT Flygt, Honda Power Products, Sumitomo Machinery Corporation, Leeson Electric, Roper y Yamada.
Hace siete años aproximadamente vinimos a Nicaragua para brindar un mejor servicio. Pero empezamos desde cero a capacitar al personal y solventar los problemas de bombeo que existen. Creo que en Nicaragua este es un negocio que ha sido descuidado y por eso necesitamos gente más capacitada, recuerda Faraj.
Aquí encontraron una mina de oro por explotar y desde entonces se han concentrado en presentar sus servicios, capacitar la mano de obra local y posicionarse.
Queremos que nuestro personal atienda efectivamente a los clientes y que estos se vayan satisfechos. Queremos que los sepan cuidar, agrega el directivo.
BUSCAN LEALTAD
Otro de los aspectos importantes que este
empresario busca en su personal es que sean leales a la misión y visión de la empresa, con el propósito que todos puedan crecer y cumplir así con las proyecciones requeridas.
Para mí es muy importante este aspecto, pues es una necesidad para que alguien trabaje con nosotros. Nos gusta la gente que aprende y escala a lo interno de la empresa, sostiene.
El gerente propietario cree que tratar con más humanismo a los trabajadores y verlos como colaboradores, en lugar de simples empleados, es una tarea que las empresas tienen de frente para que desarrollen aún más empatía con los seres humanos que empujan el crecimiento en un negocio.
Para nosotros son colaboradores antes que empleados, y con ello se logra un acercamiento genuino, asegura Faraj, quien manifiesta que buscan también la seguridad de sus trabajadores y evitar cualquier percance.
EXPANSIÓN
Además de atender en la sede de Honduras, Belice y Nicaragua, su gerente propietario busca un nuevo mercado en Guatemala, donde la oportunidad es prometedora, reconoce.
Faraj sabe que la disciplina y el cumplimiento de las proyecciones son vitales para abrirse camino con una oferta de sistemas donde existe mucho desconocimiento. Asimismo, cree que la sinceridad con el cliente es otro aspecto de mucha relevancia, para que las personas siempre quieran regresar.
El empresario hondureño le recomienda a cualquier emprendedor que no se limite y que todo lo que haga lo prepare con miras al crecimiento.
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