El presidente de México, Enrique Peña Nieto, aseguró ayer que no permitirá “actos vandálicos”, en alusión a las multitudinarias marchas que el jueves expresaron indignación por los 43 estudiantes desaparecidos el 26 de septiembre, tras ser atacados por policías corruptos y narcotraficantes en la ciudad de Iguala (Guerrero) y que acabaron en disturbios frente al Palacio Nacional.
Ver en la versión impresa las páginas: 12 A