Un brote de rabia bovina en la comarca Tapalwas II, jurisdicción de Santo Domingo, en el departamento de Chontales, mantiene preocupados a los ganaderos, pues según familiares de los afectados, han muerto al menos 15 animales propiedad de varios productores.
Petrona Conrado Chisman, esposa del ganadero Melvin Lazo Centeno, de la finca El Martillo, donde se originó el brote, refirió que entran a la tercera semana de enfrentar la enfermedad que asegura es causada por picaduras de murciélagos.
Precisamente el día que se aplicaba la vacuna antirrábica con sus hijos, Conrado dijo que observaron que los animales caían, no se podían levantar, presentaban dilatación en los ojos, echaban bastante baba, así se murieron tres hasta perder cinco animales. Mi esposo dio aviso al Magfor (Ministerio Agropecuario y Forestal) e inmediatamente llegaron, tomaron muestra del cerebro de un novillo, las que mandaron al laboratorio de Managua y dio positiva de rabia.
Explicó que Lazo Centeno emprendió la primera cacería de murciélagos y los técnicos mandaron tres muestras de los quirópteros, dando positivo de rabia. A raíz de eso los productores realizan cacería de estos animales por las noches, pero el brote está ahí, es persistente, porque unos días atrás murieron tres vacas del ganadero Teodoro Laguna.
OTROS GANADEROSAFECTADOS
Conrado señaló que entre los ganaderos de las fincas vecinales afectadas de la comarca Tapalwas se encuentran además Cleotilde Centeno, quien perdió cinco vacas paridas, asimismo Anastasio Barrera, Orlando Halleslevens y Holman Laguna. El animal con enfermedad se mata e inmediatamente se entierra, aseveró Conrado.
Conrado reconoce los esfuerzos realizados por el Magfor, pues se mantiene en el terreno un equipo técnico dirigido por Gloria Romero, así como personal del Ministerio de Salud. No nos han dejado abandonados, han vacunado a las personas, perros, gatos, pero hacen falta vacunas antirrábicas para salvar al ganado; los ganaderos están temerosos de seguir perdiendo, dijo.
A juicio de Conrado, es impredecible decir que se haya controlado el brote porque animal que es mordido por los murciélagos se va muriendo. Los ganaderos están buscando cómo prevenir más muerte de ganado, no están pensando en vender los animales. Es necesario una cuarentena, dijo.
Para Conrado es urgente hacer esfuerzos conjuntos por exterminar a los murciélagos, eliminando su hábitat que, según ella, se localiza en unos túneles y maquinaria de una hidroeléctrica abandonada a orillas de la cuenca del río Siquia, en la finca de su cuñado Johnny Lazo.
Ver en la versión impresa las páginas: 5 A ,1 A