Humberto Galo Romero
La Copa Mundial de Futbol 2014 dejará mucho más que emociones para Brasil. Uno de los eventos deportivos más importante del planeta permitirá a la nación sudamericana alcanzar una mayor modernización en infraestructura, hotelería, servicios aeroportuarios, redes viales y en el sistema de telecomunicaciones.
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El estudio Brasil 2014: una oportunidad para la región, elaborado por la firma Deloitte de Argentina, señala que el impacto en la economía brasileña derivado de la Copa del Mundo será cerca de 63 mil millones de dólares. Unos 50 mil millones serían producto del aumento de la producción nacional de bienes y servicios, y solamente 2,000 millones en los gastos derivados del turismo.
“Si bien son números impactantes, siempre subyace la pregunta si los ingresos derivados de una copa mundial repagan lo invertido al país organizador. Este tipo de eventos significan apuestas a saltos cualitativos a nivel social. Lo que Brasil pone en juego no es una cuestión meramente económica; la posibilidad de organizar un mundial es la posibilidad de demostrar al mundo capacidad de liderazgo”, dice Daniel Vardé, socio líder de la práctica de Sport Consulting de Deloitte Latco.
A nivel municipal también habrá un fuerte impacto, especialmente en aquellas ciudades que serán sedes del evento. “El Mundial de Brasil 2014 tendrá un impacto estimado en los PIB municipales de 6,500 millones de dólares, siendo Río de Janeiro la ciudad con mayor impacto, con crecimiento de 440 millones de dólares en su PIB”, se explica en el documento.
Además el turismo receptivo se incrementará un 80 por ciento. “Para la región, por su parte, es una oportunidad para respaldar la posibilidad de que Latinoamérica tome un lugar preponderante en la geopolítica de los próximos años”, agregó Vardé.
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