Wendy Álvarez Hidalgo
Cuando María Alejandra Marín Valle firmó su primer contrato laboral apenas cursaba el segundo año de su carrera. Sin tener experiencia laboral y con 20 años de edad, ella se colocó en una transnacional donde con solo atender vía telefónica a clientes de empresas norteamericanas recibía una paga de 500 dólares mensuales.
Su ingreso de principiante era tres veces el salario mínimo promedio en Nicaragua (unos 150 dólares) y el doble de la paga media que reciben gran parte de los más de tres millones de nicaragüenses que están en el mercado laboral (unos 280 dólares), de los cuales alrededor del ochenta por ciento no gozan de prestaciones sociales. Están en la informalidad.
Con pocos conocimientos en marketing, pero dominio del inglés, María entró en 2011 a Sitel, donde al cabo de tres años de estar laborando finalizó su carrera y ahora está en proceso de ser promovida a un cargo de supervisora. “Desde que entré y estaba en el área de producción me enfoqué en crecer”, afirma.
Si María finalmente asume la nueva responsabilidad laboral, su ingreso rozará los 1,000 dólares mensuales, un salario no difícil de lograr en un sector que está en crecimiento: el de externalización de servicios, o outsourcing.
Cada año son más empresas de este tipo, ya sea de capital extranjero o nacional, que están floreciendo en Nicaragua, atraídas por el éxito que están cosechando las que ya operan en el mercado nacional —unas 30 este año— y que tienen planes de agresivo crecimiento a mediano plazo a través de la diversificación de servicios.
Es el caso de empresas como Sitel, Rain, Nestrix Corporation y Accedo Technologies. Todas estas se preparan para expandir sus operaciones y contratar a más personal, cuyos salarios son pagados en dólares y los trabajadores son capacitados semanalmente.
La más grande, Sitel Nicaragua, con sede en Estados Unidos, irrumpió en el mercado nacional en 2008 con solo 50 empleados y un solo cliente en cartera. Casi cinco años después su planilla ha crecido a los 3,000 empleados. “Cuando abrimos en Nicaragua no nos imaginamos llegar a esta cantidad de empleados y ha sido el trabajo de nuestros asociados lo que ha permitido que sigamos dando más oportunidades a más nicaragüenses”, afirma Tatiana Zeledón, gerente de recursos humanos de esta compañía con presencia en países como Brasil y México.
Zeledón considera que una de las bondades de este negocio es que a medida que va creciendo la empresa, los mismos trabajadores tienen mayores oportunidades de crecimiento profesional y por ende sus ingresos. “Se demanda más supervisores, más gerentes, más puestos intermedios”, enfatiza.
Valeria Salinas y Augusta Selva son dos profesionales que han comenzado “desde abajo” en este tipo de empresas. Empezaron como agentes de atención al cliente y hoy ocupan puestos de mando en Nestrix Corporation y Accedo Technologies, respectivamente.
Cuando Augusta llegó a Accedo Technologies hace cuatro años, fue contratada como agente bilingüe de atención al cliente y al poco tiempo fue promovida como entrenadora de cuenta corporativa, donde demostró ser competitiva, por lo que ha sido fichada por la empresa para ocupar la gerencia de recursos humanos.
Augusta dice que ahora comprende que el haber puesto fin a su contrato laboral en un banco para apostar por una empresa que estaba comenzando operaciones fue la mejor decisión que ha tomado en su vida profesional. Fueron los incentivos monetarios y la oportunidad de crecimiento lo que la convencieron de apostar por esta compañía que arrancó con 21 trabajadores y hoy por hoy tiene una planilla que supera los 700.
Diez años había trabajado Augusta para una entidad bancaria en atención al cliente y su crecimiento prácticamente era cero y fue hasta que llegó a esta compañía de exportación de servicios que ha ascendido rápidamente, lo que ha significado una mejora económica para su familia y sus hijos.
“Me dijeron que esta era una empresa amigable y me terminé convenciendo cuando vine aquí, y creen mucho en la gente y eso lo aprendía aquí y hoy lo transmito desde el puesto en el que estoy”, afirma Agustina.
Similar experiencia de crecimiento profesional vivió Valeria. Ella fue la primera trabajadora de los 15 con los que nació Nestrix Corporation, en 2009. Los conocimientos acumulados en su anterior trabajo y el proceso de crecimiento de la compañía, que hoy cuenta con 200 trabajadores, le permitió ocupar distintos puestos administrativos.
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En el sector de externalización de procesos de negocios (BPO) el salario máximo promedio es de 1,850 dólares, según datos de la Agencia de Promoción de Inversión, ProNicaragua.
Un líder de equipo de centro de llamadas goza de un salario promedio de 1,150 dólares.
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Inició laborando en el área de operaciones, luego en logística y distribución, posteriormente se trasladó al departamento de recursos humanos y actualmente es gerente de una campaña (cliente que atiende la empresa).
LOS SERVICIOS
La rápida expansión de externalización de servicios en Nicaragua también ha sido estimulada por la diversificación de los servicios que abarca el conocimiento y la tecnología de la información.
Desde Nicaragua hay empresas que manejan los portafolios tecnológicos de grandes multinacionales norteamericanas. Son manos de ingenieros informáticos nicaragüenses los que están detrás, por ejemplo, de los portales electrónicos de compañías como Walmart, Lay’s, Kids Cribs, Google, Adobe, National Retail Federation, entre otros.
Es el caso de Jonathan Chavarría Padilla (26 años), quien labora en Rain, una compañía de capital norteamericano y que inició operaciones en Nicaragua en junio del 2013. Con una inversión de 450 mil dólares, esta compañía le abrió la puerta a diez jóvenes nicaragüenses para que entraran al negocio de la construcción de software creativo personalizado, aplicaciones de internet, software de escritorio, aplicaciones móviles, entre otros.
María Pia Miranda, gerente administrativa de Rain, dice que desde que los inversionistas de esta compañía llegaron a Nicaragua “se enamoraron” del país y no dudaron en iniciar operaciones una vez que conocieron las facilidades que habían para crear un negocio.
“Nicaragua es un país con todos los recursos que requerimos para operar una empresa. Ofrece bastantes incentivos de inversión y además de tener una muy buena ubicación geográfica. Estamos a unas cuantas horas de diferencia de nuestras oficinas en Utah y Nueva York”, afirma Steven Hansen, gerente general de la empresa.
Y fue precisamente Hansen quien contactó a Jonathan y Johas Rivera García (28 años) para que se aventuraran en este proyecto empresarial. Ambos recibieron la oferta laboral a través de LinkedIn, con la promesa de un buen salario y constante capacitación en materia tecnológica.
Jonathan en principio no se tomó en serio la oferta laboral, pero tras conocer el perfil de la empresa y saber que hay oportunidades para desarrollar sus conocimientos optó por renunciar a su trabajo de entonces y quedarse con Rain, que planea este año elevar su planilla a 25 personas.
Y es que esa empresa hace un año creó un programa llamado Rainnovation, en el cual se ayuda a los trabajadores a desarrollar sus propias ideas sobre productos y servicios. Los trabajadores tienen un tiempo determinado para presentar ante un comité sus proyectos, luego se selecciona uno de estos y el equipo tiene tres meses para desarrollarlo, explica Miranda.
La idea es “crear emprendedores y ayudarles a desarrollar sus propias empresas”. Esta compañía está explorando nuevas oportunidades de negocios en el país.

NICARAGUA TIENE POTENCIAL
Si de algo está convencido Erick Holmann es que Nicaragua tiene un mercado de externalización de servicios con alto potencial de crecimiento, y hacia donde están viendo no solo los inversionistas extranjeros sino también el capital nacional. Su empresa, Nestrix Corporation, es un ejemplo de esa apuesta por el país.
Holmann, quien durante varios años impulsó la apertura de call centers en Centroamérica del Grupo Financiero Uno y Citi, dice que tras recoger esa experiencia decidió abrir una empresa de este tipo en Nicaragua valorando no solo el talento humano sino también la seguridad ciudadana. Para el empresario, a medida que la mano de obra nicaragüense se vaya tecnificando se abrirán nuevas oportunidades de inversión en el país, lo que significará mejores salarios y competitividad.
Holmann explica que el hecho que la demanda de talento en el mercado de externalización de servicios en países como Panamá, Costa Rica y El Salvador empieza a saturarse, abre una oportunidad para el país. Y es por esto que los planes de crecimiento de Nestrix Corporation, que nació con una inversión cercana a los 75 mil dólares y hoy asciende a casi seis millones de dólares, son agresivos.
Holmann no cree que por ahora la limitada disponibilidad de mano de obra bilingüe en el país frene el crecimiento que el sector está experimentando. Citando un estudio local, recuerda que el diez por ciento de la fuerza laboral formal del país es bilingüe (es decir entre 50 mil y 60 mil trabajadores), de los cuales unos 5,000 están empleados en las empresas del sector instaladas en el país.
“Es decir, hay 45 mil personas que tienen la capacidad de inglés que no tienen trabajo o están en otras empresas”, explica. El empresario admite que este tipo de inversión puede transformar la calidad de vida de los trabajadores nicaragüenses y recuerda que el 70 por ciento del gasto de los call center, por ejemplo, recae en la planilla.
Tal ha sido el crecimiento acelerado de esta compañía, que tiene en su portafolio a clientes como Telefónica y Citi, nació en un local de 50 metros cuadrados y hoy están en un edificio de 2,400 metros, y esperan elevar la planilla a más de 400 trabajadores. “Cada dólar que hemos ganado lo hemos invertido apostado al crecimiento de la empresa y al talento humano”, enfatiza.
MÁS INVERSIÓN A LA VISTA
También el portafolio de proyectos de Accedo Technologies, otra empresa de capital nacional, apunta hacia la creación de nuevas plazas laborales. Sobre la Carretera a Masaya se levanta uno de los parques tecnológicos de esta compañía, y de los más modernos del país.
A la distancia, quizás nadie se imaginará que en el interior de ese edificio gris hay unos 700 jóvenes desarrollando aplicaciones tecnológicas, atendiendo clientes internacionales, haciendo levantado de texto o manejando base de datos de multinacionales norteamericanas, cuyos salarios superan los 500 dólares mensuales.
David Levy, director Marketing de Accedo Technologies, sostiene que el gran aporte de este sector es que están empujando a la clase media nicaragüense con salarios que están por encima de los promedios nacionales, y hoy los trabajadores que están en este mercado tienen la capacidad de comprar casa, carro o bien ahorrar para pagarse estudios universitarios o de maestrías.
La meta de esta empresa es cerrar el 2014 con al menos 900 trabajadores. “Creo que la reputación que se ha ganado Nicaragua , como destino preferencial de estas compañías grandes para venir a buscar los servicios de tercerización, es lo que ha impulsado el crecimiento de este mercado lo que ha impactado en la reducción de la tasa de desempleo”, afirma.
A estas empresas de tercerización de servicios no solo están entrando profesionales titulados, sino también bachilleres y estudiantes universitarios. “Estas empresas son un buen trampolín para aquellos muchachos que quieren pagar su propia educación y encima de eso están ayudando a sus padres”, sostiene.
Entre los desafíos que Levy identifica están la necesidad de impulsar una preparación sostenida de la mano de obra bilingüe y la actualización en la tecnología. “Nosotros estamos creando ese puente para que los jóvenes nicaragüenses continúen preparándose”, enfatiza.
Entre los planes de esta compañía está la construcción de dos nuevos edificios, lo que impulsaría la apertura de 2,700 empleos más.
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