Ciberdelincuentes a la caza de servicios financieros

Las compañías de servicios financieros de Estados Unidos perdieron un promedio de 23.6 millones de dólares por las brechas de seguridad cibernética en 2013, la pérdida media más alta a través de 26 industrias a las que los ciberdelincuentes se dirigen más a menudo. También es 44 por ciento más que en 2012, cuando la industria se ubicó en tercer lugar, después de la defensa y los servicios públicos y las industrias de energía.

Alonso Ramírez (*)

Las compañías de servicios financieros de Estados Unidos perdieron un promedio de 23.6 millones de dólares por las brechas de seguridad cibernética en 2013, la pérdida media más alta a través de 26 industrias a las que los ciberdelincuentes se dirigen más a menudo. También es 44 por ciento más que en 2012, cuando la industria se ubicó en tercer lugar, después de la defensa y los servicios públicos y las industrias de energía.

Ochenta y ocho por ciento de los ataques de cibernéticos lanzados contra compañías de servicios financieros tienen éxito en menos de un día. Pero solo el 21 por ciento de estos ataques se descubren dentro de un día, y solo el 40 por ciento de las empresas involucradas son capaces de restablecer sus negocios dentro de ese marco de tiempo de un día, según el nuevo informe emitido por Deloitte Center for Financial Services.

El estudio “La transformación de la seguridad cibernética: Nuevos Enfoques para un panorama de amenazas en evolución” señala que el crecimiento de la delincuencia cibernética ha continuado, pero no acelerado, en la industria de servicios financieros.

El informe señala que estas pérdidas a veces no son tan dañinas como el impacto potencialmente mayor de los delitos cibernéticos en la confianza de los clientes y los inversionistas, el riesgo de la reputación, daño de imagen o credibilidad y el impacto regulatorio.

¿Cómo pueden las empresas de servicios financieros establecer programas para que sean más seguros y resistentes, y transformar sus programas de gestión para los riesgos cibernéticos?

Las empresas deben desarrollar la “inteligencia procesable ante amenaza”. Por inteligencia, nos referimos no solo a la recopilación de datos primarios sobre los indicadores de amenazas conocidas, ofrecida bajo la forma de threat-intelligence feeds (ca

nales de inteligencia de amenazas). La inteligencia de amenazas es también la derivación de una visión significativa sobre los adversarios desde una amplia gama de fuentes, tanto internas como externas, a través de medios automatizados, y por medio de la intervención humana directa.

Para ser accionables, las amenazas a los datos deben ser consideradas en un contexto que es significativo para la organización. Ya que en una empresa de servicios financieros que desarrolla una mayor madurez en sus capacidades de recopilación y procesamiento de datos, se puede aprovechar la automatización para filtrar mejor y resaltar la información que es directamente relevante a zonas de riesgo importantes.

De esta manera, la inteligencia de amenazas se convierte en la base sobre la que una empresa desarrolla sus capacidades de seguridad, vigilancia y resistencia.

(*) Gerente de Ciberseguridad para Centroamérica y el Caribe de Deloitte.

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