La temática tranquila y sobrenatural del Profesor Layton logró una mezcla perfecta con los giros de guion de Phoenix Wright. Se escogió lo mejor de los dos mundos.
El Profesor Layton, Luke, Phoenix Wright y Maya se verán arrastrados por diversos motivos a la ciudad de Labyrinthia, donde habita el Narrador, un misterioso personaje que escribe la historia con precisión premonitoria y donde la población está enfrentada con las brujas, mujeres que ostentan poderes mágicos con oscuros propósitos.
Allí, los cuatro héroes se involucrarán en los misterios de Labyrinthia y en el final de la gran historia del Narrador.
LO MEJOR DE LO MEJOR
Tenemos absolutamente todo lo que hace grande a ambas sagas. Layton aporta su estética estilizada, la exploración táctil de los escenarios, la música, las cinemáticas y los puzles.
Por su parte, Ace Attorney trae de la mano a los personajes histriónicos, los giros de la trama, los momentos de tensión y los juicios. Pero el resultado es más grande que la suma de las partes y tenemos situaciones conjuntas, algo que no es totalmente de uno ni de lo otro, sino que es una experiencia mixta.
Aunque la música tire más por el lado de Layton, las melodías clásicas de Ace Attorney están ahí, al igual que las geniales animaciones de Phoenix.
Sin embargo, los juicios han sido invadidos también por la presencia del Profesor y podemos incluir ya como épicos los momentos en los que ambos protagonistas se giran al unísono y señalan con sus acusadores índices.
CONCLUSIÓN
La solución de optar por una localización inventada en lugar de hilar personajes y escenarios conocidos sin duda facilitó la vida de los guionistas, pero en mi opinión el riesgo habría merecido la pena.
Aún así, es un buen canto del cisne para Layton, que supuestamente no protagonizará ningún juego más (decimos “supuestamente” porque en este mundo casi nunca se “entierra” un personaje para siempre).
También es una forma de que los fans de Ace Attorney se quiten el gusanillo, ya que el último juego de la saga no llegó a traducirse al español.
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