Johnny Araya y su esposa Sandra León. LA PRENSA/ AFP/ EZEQUIEL BECERRA

Exalcalde busca ser mandatario

Johnny Araya es un ingeniero agrónomo de profesión, funcionario municipal de oficio y renegado de la izquierda.

San José/ AFP

Johnny Araya es un ingeniero agrónomo de profesión, funcionario municipal de oficio y renegado de la izquierda.

Miembro de una familia de linaje político, Araya se presenta como la carta que el Partido Liberación Nacional (PLN) se juega para lograr un tercer periodo consecutivo, pese al desgaste de ocho años de gobierno y a la impopularidad que arrastra la actual mandataria Laura Chinchilla.

A sus 56 años, Araya, de estatura mediana, contextura gruesa, cuello ancho y ojos ligeramente rasgados, dedicó 22 años a la municipalidad de San José, desde que fue electo regidor en 1982 como representante de Pueblo Unido, una coalición de tres partidos de izquierda. En 1998, un cambio en la legislación remplazó el cargo de ejecutivo municipal por la figura del alcalde, al que Araya se postuló y ganó. Fue reelegido en sucesivos comicios, hasta que en 2013 renunció para dedicarse a su campaña presidencial.

SERENO Y DE CARÁCTER FUERTE

Sus allegados en la campaña como Silvia Lara, candidata a la vicepresidencia del PLN, lo definen como una persona serena pero de carácter fuerte, persistente en sus ideas, que suelen ser concretas y viables.

Sus adversarios lo describen como poco transparente, proclive a trabajar con círculos cerrados y acostumbrado a que se le obedezca sin cuestionar.

Desde la Alcaldía logró algunos cambios estéticos en la capital, como la transformación de varias calles en bulevares adoquinados y fundó el barrio chino, polémico por haber afectado al comercio del sector y enterrado el nombre histórico, Paseo de los Estudiantes, que rememoraba luchas estudiantiles de hace un siglo. Instauró un programa cultural permanente, que los fines de semana convierte las calles y parques de la ciudad en escenario de diversas expresiones artísticas.

Sin embargo, no pudo coronar su proyecto estrella de repoblar el casco central de la capital, ni solucionar el problema de congestionamiento vehicular que hace de San José una ciudad “intransitable”.

Con esas obras empezó su campaña, pidiendo el voto a la ciudadanía bajo el lema “¡Contráteme!”, para administrar la “construcción” de una nueva Costa Rica, que elimine la pobreza extrema y dé un salto a la modernidad en la infraestructura.

Araya creció y nació en las aguas de la política, gracias a las vinculaciones de su familia, originaria de Palmares, provincia de Alajuela, al noroeste de San José.

Su tío materno Luis Alberto Monge fue presidente en el periodo 1982-1986; su padre Fabio Araya fue diputado y su hermano Rolando, ministro y candidato presidencial en los comicios de 2002, quien perdió ante el socialcristiano Abel Pacheco.

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