Julio Portocarrero Arancibia
Esta semana un grupo de estudiantes de la Universidad Centroamericana (UCA) participó en una charla que organizó el movimiento Salvemos Bosawas, la cual tuvo como lema: “Impactos del cambio climático en Bosawas”. ¡Fiera!
El “suple” asistió a esa charla y Aquí Entre Nos te contamos que nos quedamos alarmados por las consecuencias que el cambio climático tendrá sobre la Reserva de Biosfera.
Según estimaciones que presentó Maura Madriz Paladino, oficial de Incidencia del Centro Humboldt, para 2035 las condiciones para la transformación de la reserva a bosque seco tropical incrementarán.
¡Ojo! y esto sin tomar en cuenta las principales causas de destrucción de esta, como las demandas de tierra para cultivos, las quemas agrícolas e incendios forestales, la tala legal e ilegal de bosques y la ocurrencia de huracanes. ¡Qué mal! ¿No?
SOBRE LA RESERVA
El nombre Bosawas proviene de la unión de las primeras sílabas de las palabras Bocay, Saslaya y Waspuk. Bocay y Waspuk son los nombres de dos ríos que están dentro de la Reserva, la cual está conformada por una zona núcleo y una zona de amortiguamiento.
Aparte de esto se encuentra dentro de los departamentos de Jinotega y Nueva Segovia. ¡Qué cool! ¿No? Sin embargo, Roberto Araquistain, viceministro del Marena, en una visita que realizó a Jinotega, aseguró que un veinte por ciento del área núcleo de la Reserva de Bosawas posee daños “bien graves”.
Por eso urge que las instituciones públicas trabajen arduamente en la protección de este santuario natural.
Ver en la versión impresa las paginas: 3