Amalia Morales
Si los salarios son precarios, es culpa de la educación. Si no somos competitivos, se culpa a la educación. Si no hay obreros de calidad, es por falta de educación. Si el país es pobre, también se culpa a la educación. Y hasta cierto punto es verdad, tenemos “un sistema educativo reproductor de pobreza”, dice Josefina Vijil, docente, consultora, estudiosa de la educación e investigadora del Centro de Investigación y Acción Educativa Social (Ciases). Pero también es verdad que aún tenemos un sistema educativo que se basa en la repetición, que no enseña lo que debe de enseñar, un presupuesto insuficiente, maestros mal pagados con una formación baja. A todo eso, según Vijil, hay que darle vuelta.
¿Eso que se repite que somos pobres porque no tenemos educación, es correcto?
En parte es correcto, somos pobres porque no tenemos suficiente educación. Ese es el tema. El tema no es lineal. Indiscutiblemente que la educación es un factor de desarrollo, pero también es cierto que un nivel de desarrollo es un requisito fundamental para que la educación tenga su mejores resultados. Esto es sistémico también. No es como el engranaje en una fábrica. Nunca podemos ver la educación como una fábrica, estamos hablando de personas y de procesos. Como educadora lo digo, este país jamás se va a desarrollar sin educación, y si no veamos el caso de los tigres asiáticos. En el 74 Corea estaba peor que Nicaragua en términos de desarrollo y ahora nosotros estamos a años luz de Corea. ¿Cuál fue la diferencia? La educación.
¿Qué está pasando con la educación?
Si uno ve el sistema educativo, en los últimos 30 años se ha ampliado de manera importante el acceso a la educación, a los diversos niveles, a la educación primaria, hasta la educación secundaria, y esas son buenas noticias para el país. Ojalá tuviéramos acceso a mayor información estadística que nos permitiera profundizar en el detalle. Del ochenta hasta ahora se ha incrementado de manera importante el acceso. Ese aumento ha hecho que las generaciones más jóvenes tengan mayor escolaridad. Cuando vos ampliás el acceso, entonces comenzamos a tener otra cantidad de demandas importantes. Uno de esos temas es que el acceso no resuelve los problemas de la calidad. Necesitamos resolver el problema de la falta de equidad que es un problema nacional. Necesitamos que el sistema educativo nicaragüense no siga siendo un reproductor de pobreza, sino que amplíe las oportunidades.
Entonces ¿no ha servido de mucho que los más jóvenes tengan más educación?
Ha servido pero no es suficiente para el país. ¿Cómo podemos hacer para que el sistema educativo nicaragüense contribuya a mejorar la equidad en el país? , mejorando la calidad. Y mejorar la calidad no es una abstracción, es una cosa muy concreta, ¿qué significa? que los niños y niñas, las jóvenes, que llegan al sistema educativo, aprendan y aprendan cosas relevantes que le van a servir para ampliar sus oportunidades en la vida.
Usted ha dicho que en las escuelas no nos están enseñando a pensar, y entonces a ¿qué nos enseñan?
Te lo digo brevemente: a repetir. Nos están enseñando a repetir y a memorizar, y eso no es suficiente.
Para Vijil, la calidad tiene que ver con cuatro aspectos fundamentales: el desarrollo de la lectura comprensiva, del pensamiento lógico a través de la matemática, el uso del método científico y la investigación. Calidad “es la habilidad y el derecho que todos tenemos para desarrollar nuestras aptitudes. Es la oportunidad de desarrollar los talentos que están enterrados en el fondo de nosotros”.
“Paulo Freire nos dice que la educación tiene como meta que podamos decir la propia palabra, pero eso pasa por un proceso de pensamiento, para decir lo que pienso hay todo un proceso de pensamiento, tener una idea propia, leer y escribir tiene que ver con esto… La escuela es un lugar para aprender a pensar”.
Vijil cree que en las escuelas en lugar de dictar conceptos deberían enseñar a investigar usando el método científico.
¿Por qué no nos enseñan de esa manera?
Porque la escuela está centrada en la transmisión de los conocimientos conceptuales, y eso es parte del fracaso de la educación. La escuela tal como la conocemos ahorita y el currículum que tenemos actualmente está centrada en un montón de conocimientos declarativos, que vos lo único que tenés que hacer es memorizar.
En pedagogía sabemos desde hace muchos años lo que hay que hacer. Sabemos de las corrientes actuales educativas, y no te estoy diciendo de los últimos años, sino de los últimos siglos, no es algo que estamos conociendo hoy… no hay justificación posible para que en Nicaragua exista el sistema educativo que tenemos actualmente, basado en la memorización de los conocimientos que no tienen sentido.
¿Por qué si se sabe no lo hace?
Porque la escuela se quedó enclavada en un momento de la historia de hace muchos siglos, porque es más fácil. Es más fácil para el sistema educativo repetir, para los niños no.
En la enseñanza, dice Vijil, es “fundamental el maestro”. Y sabe bien lo que se necesita: educadores bien formados, apasionados, con mejores salarios, que entren al magisterio los mejores alumnos, que el maestro pueda desarrollar una carrera docente sin salir del aula. Básicamente, todo lo que ahora no existe en el país.
SENSIBILIZAR
“Es necesario que la sociedad comprenda que tenemos derecho no solo a sentarnos en un pupitre sino a recibir una educación de calidad y me parece que la gente no está muy consciente de eso. Me parece que la gente está muy agradecida porque no se le cobre un peso por ir a la escuela. Todavía hay gente que cree que educación de calidad es que el maestro llegue a dictar y que sepa mucho, o que en esa escuela los niños vayan con uniforme y se les corte el pelo. El derecho a la educación no es solo eso. Es eso y más. Es considerar el derecho al derecho al aprendizaje. Me parece que hay una tarea de sensibilización que hace falta que hagamos”.
MÁS AÑOS DE ESCUELA
La experta también cree que se deberían ampliar los años obligatorios de escuela. “Somos el único país de América Latina que tiene siete grados de escolaridad, tercer nivel de preescolar y los seis grados de primaria. Nosotros como país tenemos que luchar por más años de escolaridad, por lo menos por 12 años de escolaridad obligatoria”.
Es consciente que eso no se va a lograr de un año para otro. “Necesitamos políticas educativas para 20, 30 años”, dice, sin embargo cree que uno de los obstáculos es la politización de la educación.
“Hay demasiado aprovechamiento político. La educación no tiene que estar al vaivén político. Ningún gobierno debería pensar que va a ganar o perder votos con política educativa. El tema de la política educativa debe exceder esos intereses extemporales. Los gobiernos pasan, unos se quedarán más tiempo, otros menos tiempo. Todos pasarán. Pero el país queda”.

Ver en la versión impresa las páginas: 4 A