Todo fuego

Entre las memorias de los álgidos inviernos del vértice abierto de mis piernas..

Entre las memorias de los álgidos inviernos

del vértice abierto de mis piernas

nunca hubo oscuridad completa ni un lamento.

En los veranos siempre me alumbraba el olor a luz

y muy de vez en cuando hubo brasas de carne amanecida

pubis descontrolados entrechocándose como de madera

hasta se escuchaban encendidos cánticos de guerra.

Recuerdo que en altamar todo fuego era faro

torrentes de luz en medio de la terquedad marítima.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí