Jeniffer Castillo Bermúdez
Los aterradores exámenes escritos que resuelven los estudiantes cada dos meses y las engorrosas pruebas sistemáticas con las que acumulan puntos cada mes, tienen sus días contados. A partir del próximo año, unos 120,000 estudiantes de escuelas privadas y subvencionadas del país, “crearán sus propios aprendizajes”.
Desde hace cuatro años, cuando el currículo nacional de la educación básica y media cambió su enfoque tradicional —donde el estudiante tenía que memorizar conceptos e historia— por uno basado en el desarrollo de habilidades para la vida, Migdalia Gaitán quedó sin “armas”.
“Teníamos los textos, los mismos textos, pero no habían cambiado su enfoque y a nosotros se nos hacía un poco difícil desarrollar lo que el currículo mandaba, sí cambiamos nuestra metodología, pero nos hacen falta los libros que acompañen ese cambio”, reconoce Gaitán, docente del colegio Liceo Franciscano.
La nueva propuesta académica que trae la colección Nacho Nicaragüense, conformada por 24 textos que han formado a estudiantes de primaria en los últimos diez años, a partir del próximo año empezará a desarrollar en ellos habilidades necesarias para la vida.
“Los libros, que son una herramienta vital para formar a los alumnos, nos tienen que ayudar a convertirlos en alumnos autodidactas, que les gusten más las lecturas, que lean para que conozcan más, para que aprendan, porque estos alumnos no leen”, apunta Gaitán.
Los nuevos Nachos Nicaragüenses están diseñados, de tal manera que al terminar cada unidad, los estudiantes desarrollarán un proyecto con enfoque emprendedor, además, cada día los maestros podrán evaluar los aprendizajes de sus estudiantes sin necesidad de aplicar pruebas escritas o exámenes.
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Estos textos cambiarán no solo la forma de aprender, sino también la forma de evaluar esos aprendizajes de los estudiantes, cuenta Máximo Estupiñán, coordinador pedagógico de la Colección Nacho Nicaragüense, de Editorial San Jerónimo.
A partir de febrero próximo, cuando inicie el año escolar 2014, Marcelo Ayala, estudiante de tercer grado, será evaluado todos los días por su profesora, pues los textos de Lengua y Literatura, Matemáticas, Ciencias Naturales y Ciencias Sociales están diseñados para que los docentes no tengan que esperar cada ocho días para realizar una prueba sistemática.
Estos textos dejan de un lado el obsoleto mecanismo evaluativo que “obligaba al estudiante a memorizar los días de la semana”, pues ahora les enseñará a aprender cómo administrar su tiempo a lo largo del día para cumplir con todas sus asignaciones.
Al finalizar cada unidad los estudiantes tendrán que desarrollar un proyecto con enfoque experimental y emprendedor.
“En los grados más avanzados los niños ya no solo estarán aprendiendo a planificar el tiempo, sino que estarán aprendiendo a diagnosticar la realidad de su comunidad. Ya será un niño que empiece a diagnosticar cuáles son las actividades económicas que tiene su comunidad, cuáles son las actividades primarias, será un niño que empiece a familiarizarse con el mundo de los servicios, con la comercialización de los productos: dónde se originan estos, de dónde se obtienen, también empieza a tener conciencia de las relaciones sociales que existen dentro de las comunidades y el país”, dice Estupiñán.
“Un plan de estudios que es bueno tiene que estar acompañado de buenos textos, nosotros necesitamos que los libros ayuden a los maestros a educar para la vida”, dice Manuel de Jesús Miranda, director del Liceo Franciscano que tiene más de cinco años de utilizar el Nacho Nicaragüense.
Los nuevos textos “enseñan desde las portadas de cada unidad”, y cada una de sus páginas contiene ilustraciones con las que el maestro, entre otras cosas, podrá pedir a sus estudiantes que identifiquen las figuras geométricas y que describan el entorno.
LOS LIBROS SECRETOS DEL MINED
En el aula de clases, que es donde se desarrolla el currículo educativo, el texto escolar tiene un rol tan importante como el del maestro, dice Jorge Mendoza, director ejecutivo del Foro Educación y Desarrollo Humano.
“El currículo educativo debe estar articulado con todos los componentes: maestros y libros. Este no es nada sin textos que se le correspondan a los enfoques que están en el currículo. La tendencia mundial es formar (a los estudiantes) en habilidades y competencias. La educación está fundada actualmente en ese enfoque, pero la realidad nicaragüense es tan triste en el tema de textos escolares, porque hay niños que terminan la primaria (pública) y no conocen un libro”, apunta Mendoza.
La actualización de los Nachos inició este año y en octubre, los 120,000 libros estarán listos para ir a clases en febrero próximo. Esta nueva oferta llegará solo a las escuelas privadas y subvencionadas del país. A los colegios públicos llegarán otros textos, de los cuales el Ministerio de Educación (Mined) habla poco.
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