Saúl Martínez
La principal demanda del gremio de 700 taxistas del municipio de Chinandega es el ordenamiento del transporte, lo que significa sacar de circulación a 80 taxis y 4,750 triciclos piratas. El desorden del transporte en la cabecera es impresionante y esto se extiende a todo el departamento de Chinandega. Los pobladores también demandan más beligerancia municipal respecto a este tema.
El jurista y exconcejal liberal Denis Meléndez sostiene que, ante la falta de fuentes de empleo, es difícil ordenar el transporte y el comercio en el municipio de Chinandega. “Si se actúa contra los taxis y triciclos ilegales lo que podría generarse es un conflicto social”, dijo.
El concejal sandinista Héctor López, actual presidente de la Comisión de Transporte e Infraestructura de la municipalidad, confirmó que el ordenamiento del transporte será tema de análisis en la reunión de hoy.
También hoy los taxistas marcharán hacia la Alcaldía para presionar a las autoridades del municipio para que saquen de circulación a los piratas.
“En Chinandega hay muchas señales de tránsito descuidadas y los agentes de tránsito no previenen, como en los años setenta, cuando teníamos el área de Prevención de Unidades de Accidentes y que con parlantes llamábamos a conducir con prudencia, quitar las señales indebidas. Además, falta mucha educación vial que incluya al peatón”, dijo Aguilar.
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López señaló que con la Oficina Municipal de Transporte se impulsará —junto a Tránsito— operativos para retirar a los taxis y triciclos no autorizados. “El análisis al que ha llegado el Concejo es ordenar el transporte porque hay compañeros que tienen 5, 10, 15 y hasta 20 triciclos. Ya eso es un negocio y se hace una revisión exhaustiva”, dijo.
El comisionado mayor José Luis Cárcamo, segundo jefe policial, dijo en conferencia de prensa esta semana que desarrollan operativos ante los problemas de educación vial, el ordenamiento del mercado, taxis y triciclos ilegales en el departamento.
SIN ENTRADAS NI SALIDAS
El desorden vehicular incluye en Chinandega a los carretones de caballos que acarrean materiales de construcción, canastos con verduras y desperdicios desde el casco urbano de la ciudad y la zona oeste del mercado de mayoreo El Bisne.
El forense Róger Pereira Umaña brindó su punto de vista acerca del desorden: uno, la necesidad de la gente por el trabajo y el otro, la de los conductores para transitar. “En esa encrucijada tiene que incidir la Alcaldía para hacer un reordenamiento que no perjudique a los comerciantes ni a los usuarios de las vías”, refirió.
El jordano Haithan Shehab, bombero y comerciante, señaló que la calle principal del mercado central empieza a cerrarse en sus esquinas por la temporada fuerte que se acerca y eso les preocupa por la circulación de las unidades en caso de emergencias.
El bombero federado, sargento Daniel Zamora, asegura que es difícil asistir emergencias en los tres mercados de Chinandega. “El mayor problema es en el mercado central porque hay vehículos que se parquean donde no deben y nuestras unidades les han colisionado al tratar de retirar a los lesionados. Este tema de la inseguridad siempre lo abordamos en las reuniones de la Comisión Municipal ante Emergencias, Comupred y la Defensa Civil sin que hasta ahora se abran espacios para circular”, dijo.
Ante el desorden vehicular, el profesor Donald Lainez sostiene que los chinandeganos viven en permanente zozobra y brinda ejemplos como el de la esquina del Club Edén, en el barrio Guadalupe, donde ocurren continuos accidentes porque se irrespeta la señal de alto, detalla además el nerviosismo de la gente por las motocicletas que circulan a exceso de velocidad, el temor a perder las maletas en el taxi o en un triciclo y el pésimo servicio de buses con asientos y ventanas sucias y rotas.
¿QUÉ DICEN DEL DESORDEN?
Nelson Blanco, del reparto Walter Aratha, periférico sur de la ciudad de Chinandega, trabaja con un triciclo que ahora tiene ilegal. Dice que reúne 200 córdobas al día con los que sostiene a su familia. Confirma que es una situación que no desea vivir, pero no tiene opción pues ha hecho muchas gestiones fallidas para conseguir empleo.
Los triciclistas lamentan que muchos del grupo se dedican a robar la mercadería de las humildes mujeres que les abordan sobre todo en los mercados.
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