La exniña Disney, la cantante Miley Cyrus, le robó el protagonismo a la polémica Lady Gaga durante la entrega de los premios MTV Video Music Awards.
Vestida con un provocativo body estampado, Cyrus subió de inmediato el tono de la noche cuando apareció en el escenario del Barcleys Center con una multitud de ositos de peluche danzantes.
Ella bailó una coreografía muy provocativa al ritmo de su tema We Can’t Stop.
Al final de la canción, con un público enloquecido, se arrancó el body para quedar con un bikini color piel, mientras deslizaba una manopla por todo su cuerpo.
Ver en la versión impresa las paginas: 11