AGENCIAS
La innovadora estrategia antidroga de legalizar la marihuana y entregar al Estado de Uruguay el control de su circulación, una iniciativa impulsada por el presidente José Mujica, fue aprobada el miércoles en la noche por la Cámara de Diputados, lo que prácticamente garantiza que se convierta en Ley antes de fin de año, tras su paso por el Senado, que al igual que la Cámara, cuenta con la mayoría del gobernante partido Frente Amplio.
Para producir cannabis, el Gobierno planea entregar licencias a privados, que producirían en predios de entre media y una hectárea y en invernáculos cerrados “por seguridad de las plantas y como seguridad para controlar la producción”, explicó Julio Calzada, secretario general de la Junta Nacional de Drogas (JND). Si la ley es aprobada este mes en el Senado, Calzada manifestó que el proceso de producción iniciaría a fines de noviembre, por lo que se cosecharía en abril o mayo del año próximo. Según los cálculos de la JND, alcanzarían unas 20 hectáreas para satisfacer la demanda estimada en el país. Eso implica tener “entre 40 y 45 licenciatarios, es muy fácil de controlar”, estimó.
120,000 consumidores de marihuana existen en el país, según la Junta Nacional de Drogas (JND).
22 toneladas de marihuana se comercializan en el país, expresó Julio Calzada, secretario general de la JND. Esa cantidad totaliza un negocio ilegal de entre treinta y cuarenta millones de dólares.
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Mujica expresó el jueves, en una alocución radiofónica y con su habitual tono campechano y filosófico, que lo que pretende con la legalización de la compraventa y el cultivo de marihuana es “regular un mercado que ya existe” y no para dar pie a un “Viva la Pepa”. El mandatario consideró que esta norma constituye un “experimento de vanguardia mundial” para enfrentar el narcotráfico, “un negocio con tasas de ganancia que pueden corromperlo todo”.
RESISTENCIA EN FARMACIAS
“No estamos de acuerdo con la venta de una droga de abuso en una farmacia, que es considerada un centro de salud”, expresó Virginia Olmos, presidenta de la Asociación de química y farmacia del Uruguay.
Si bien la idea de vender la sustancia en las farmacias provino de los propietarios de estos establecimientos, los químicos farmacéuticos y directores técnicos de las farmacias, se oponen a la misma. La Asociación aceptaría vender la droga “si se establecen sus propiedades farmacológicas y se dispensa como un medicamento, bajo prescripción médica”, indicó Olmos, explicando que, si no es así, los químicos farmacéuticos evaluarán plantear su objeción de conciencia ante la medida.
Los consumidores previamente registrados podrán comprar marihuana en farmacias especialmente habilitadas, hasta un máximo de 40 gramos por mes.
La Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) manifestó a través de un comunicado que, de aprobarse definitivamente dicha ley, estaría en “completa contravención” con las disposiciones de los tratados internacionales sobre drogas, de los que Uruguay es parte.
El gobierno de Uruguay ha enmarcado su iniciativa en la postura de la Comisión Global de Política de Drogas, integrada por los expresidentes de Brasil, Fernando Henrique Cardozo; de Colombia, César Gaviria y de México, Ernesto Zedillo, entre otros, que sostienen que la guerra frontal a las drogas ha fracasado. Mujica atribuyó el incremento de la violencia y los ajustes de cuenta en el país al narcotráfico, que “termina arrasando con todo”. “Nosotros queremos parar esta cosa en la frontera donde se inicia la drogadicción”, explicó.

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