Judith Flores/Miami
El arduo trabajo del empresario nicaragüense Luis García durante 28 años en su compañía Adonel Concrete, la más grande planta productora de concreto en el sur de la Florida, fue reconocido por el concejo municipal de Sweetwater, que a través de decreto bautizó dos calles de esa ciudad, con el nombre de Adonel Way.
Las intersecciones de las calles 14 y 25 con la avenida 110 del noroeste tienen el nombre de Adonel Way, “en reconocimiento al compromiso que Adonel Concrete tiene desde hace tiempo con el crecimiento y la prosperidad de la ciudad”, dice parte de la resolución del concejo municipal.
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García llegó a Estados Unidos a finales de 1979, junto con sus padres. Tenía 16 años. Cuenta que tuvo tres trabajos, su último empleo fue en la producción de concreto, aprendió el oficio, y después del trabajo estudiaba. A sus 20 años de edad decidió trabajar por cuenta propia, tenía ahorrado siete mil dólares, con eso compró un camión que le costó 4,500, esa modesta cantidad sirvió para incursionar en el mundo de los negocios.
García explica con orgullo que el nombre de la empresa, Adonel, es en honor a sus progenitores, es la fusión de los nombres de ambos, Adolfo y Nelly, “lo hice en reconocimiento a ellos”.
El empresario nicaragüense vio la oportunidad que tenía frente a sus ojos: el concreto es indispensable en la construcción, aprendió el oficio y estudió Administración de Empresas. Esos elementos contribuyeron al éxito de su compañía.
“El primer día que empecé me fue muy bien, gané el salario de una semana, la gente que me conocía me aceptó por el buen servicio, y dar más de lo que el cliente espera de uno, eso me ayudó a crecer”, cuenta.
La primera planta de Adonel fue construida en Sweetwater, la ciudad conocida como la pequeña Managua. 28 años más tarde, Adonel Concrete tiene once plantas de producción, nueve de ellas en los condados Miami Dade, Broward, Palm Beach, y Port. St. Lucie. Otras dos plantas en Haití, país donde tiene presencia desde el 2010, tras el terremoto que azotó a esa nación del Caribe. La empresa tiene 250 empleados y una flota de 120 camiones.
PERSONIFICACIÓN DEL SUEÑO AMERICANO
El alcalde de la ciudad, Manuel —Manny— Maroño, elogió la labor del empresario. “García es la personificación del sueño americano, un inmigrante nicaragüense que comenzó su empresa de concreto con un camión, y el día de hoy la ha visto crecer hasta convertirse en la compañía privada de concreto más grande en el sur de la Florida. Para aquellos que aspiran alcanzar el éxito empresarial, el caso de Luis es el mejor ejemplo”, dijo Maroño.
En la memoria de este exitoso nicaragüense están los recuerdos de su barrio, El Calvario, en Chinandega; sus vecinos, juegos en la calle con los amigos, y la comida, dice que son las primeras cosas que vienen a su mente al hablar de Chinandega. “Cuando voy a Nicaragua, voy a comer, siento mucha paz cuando estoy allá”, relata.
Proviene de una familia de clase media en Nicaragua, quien llegó a Estados Unidos sin dinero, pero con deseos de trabajar y de superación.
“El miedo de fracasar te hace trabajar diez veces más duro, cuando vas obteniendo satisfacciones personales le vas dando otro gusto a la vida y no quieres perder, eso te da la energía para seguir trabajando duro, es una constante renovación”, agregó.
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