Caracas/ AFP
Venezolanos festejaron ayer el cumpleaños 59 de Hugo Chávez, a casi cinco meses de su muerte y justo cuando su heredero, Nicolás Maduro, llega a los 100 días de un gobierno marcado por la crisis económica y desconocido por la oposición.
Su posición sigue siendo relativamente débil, sobre todo en comparación con la de su predecesor, Hugo Chávez.
- 25 por ciento ha sido la inflación económica de Venezuela en el primer semestre —la mayor de América Latina—, ciclos de escasez y una violencia criminal que en 2012 cerró con 16,000 asesinatos.
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“Hoy se cumplen cien días de gobierno bolivariano (…), de este ciclo nuevo de la revolución. No es fácil. Esta lucha que hemos dado en estos cien días ha sido tan heroica como la propia campaña electoral”, dijo el presidente en Sabaneta.
Sin el aplastante carisma de Chávez, su liderazgo está puesto a prueba por los graves problemas que agobian a los venezolanos: una inflación de 25 por ciento en el primer semestre —la mayor de América Latina—, ciclos de escasez y una violencia criminal que en 2012 cerró con 16,000 asesinatos.
Para el analista Luis Vicente León, Maduro tiene las “manos atadas” para tomar decisiones económicas que urgen al país —como la devaluación de la moneda—, pues implica un costo político.
“Maduro no es Chávez”, parafraseó León a opositores y oficialistas, al señalar que la popularidad del ‘comandante’ le permitía tomar medidas radicales en su revolución y evadir problemas como la inseguridad y la corrupción, a los que sí le ha entrado el sucesor.
Pero Maduro pide paciencia y prometió relanzar las misiones sociales, ajustar el combate contra la delincuencia, “vencer el plan de saboteo de la economía que tiene la burguesía” (empresarios opositores).
El líder opositor Henrique Capriles, quien desconoce la victoria de Maduro e impugnó las elecciones, ha acusado al Gobierno de usar la imagen de Chávez para “tapar los problemas” del país. “Han sido cien días de desastre”, escribió este domingo en su blog.
Analistas opinan que la oposición no ha aprovechado para fortalecerse ni ha diversificado su propuesta; mientras Maduro dice a AFP, el politólogo Carlos Romero afianza su gobierno “corporativista” y profundiza las líneas de Chávez, como la “exclusión política, presencia de militares en el Gobierno y antimperialismo”.
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