ELBA CRISTINA PARRALES
Al tocar la tibia de la pierna, es decir la parte de encima del hueso, no debe quedar ninguna seña. Si queda la de los dedos y la pierna está hinchada, es probable que esté reteniendo líquido, que en término médico es un edema.
Esto se debe al aumento anormal de líquido que se acumula en los tejidos. Es un problema cardiovascular y se clasifica por el grado de extensión: localizado, que es cuando una pierna se hincha, o generalizado, cuando los dos miembros inferiores presentan hinchazón.
Las causas son varias y la retención de líquido es un llamado de atención, afirma el médico internista Vicente Maltés.
“Este problema puede desencadenar otras enfermedades. Para determinar qué la está causando hay que tomar en cuenta si es unilateral o si es bilateral en donde las causas pueden ser otras enfermedades que el paciente puede estar padeciendo”, explica.
La retención de líquido puede ser producida por un problema varicoso en los miembros inferiores. El sistema venoso tiene unas válvulas que se encargan de hacer que la sangre suba hacia el corazón, se cargue de oxígeno y realice otra vez el recorrido de la cabeza a los pies.
Este sistema venoso, explica el internista, con el paso del tiempo se daña en los miembros inferiores. Cuando la sangre no puede circular bien, se pueden formar coágulos o que salga un líquido al exterior de la vena y aumente la retención.
Esto incide más en personas que tienen antecedentes hereditarios, si es una mujer que toma anticonceptivos orales o si presenta el problema de ortostatismo, que es cuando una persona pasa mucho tiempo de pie. También es más frecuente en personas obesas o si tuvo un traumatismo.
Edema generalizado
El internista Vicente Maltés explica que cuando una persona tiene retención de líquido en ambas piernas, se conoce como edema bilateral y al paciente se le debe valorar bajo tres posibilidades.
“En primer lugar se valora al paciente para saber si tiene cirrosis hepática, esto porque dentro de la sangre no hay proteína, entonces el líquido no se puede mantener dentro de los vasos sanguíneos y se escapa”, asegura el especialista.
Otra de las causas a estudiar es si la persona tiene insuficiencia cardiaca congestiva, que es cuando el corazón no bombea bien la sangre.
Y la tercera posibilidad es el síndrome nefrótico, que es cuando los riñones tienen un filtro llamado glomérulo. La persona bota proteína y al no haber en el sistema circulatorio, el líquido se sale.
Prevención
El doctor explica que se puede prevenir reduciendo los factores de riesgo cardiovasculares, en particular del sistema venoso, y teniendo una vida saludable, en donde no exista el sedentarismo ni la obesidad.
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