ELBA CRISTINA PARRALES Y FÁTIMA ARELLANO
Viviste nueve meses de cambios constantes. Los cambios propios que genera dar vida a un nuevo ser. El momento tan esperado ya llegó. Parto natural o por cesárea, tu bebé está ahí, frágil, tierno, inocente y tan necesitado de tus cuidados y de tu amor.
Ya no son más uno solo. Ahora son dos seres que se necesitan y se complementan. Quizá esta sea la etapa que no todos te habían explicado con tantos detalles, pero que solo a ti te corresponde averiguar y experimentar. Con el nacimiento de tu bebé, ya tu prioridad es él o ella. De la clínica vas directo a presentarle su hogar, el cual preparaste y decoraste especialmente.
Tu bebé sabe que ya no está donde todo comenzó, donde él se formó. Al igual que tú, está sintiendo los cambios y se prepara para el proceso de adaptación. Llora constantemente, es así como se está comunicando. Te pide que lo alimentes a cada momento hasta quedar saciado y, como no tiene noción del tiempo ni un horario definido, así como podría dormir por mucho tiempo, podría despertarse continuamente, sobre todo en las madrugadas, justo cuando lo que más deseas es tener un sueño reparador.
Pero si todo lo anterior ya lo sabías, ¿por qué se sienten tan bruscos estos procesos de adaptación? ¿Por qué esta realidad te podría estar afectando?
¿Sabías que si te da por llorar sin que lo puedas evitar o si lo que menos deseas es arreglarte y, lo que es peor, tampoco querer alimentar a tu bebé podría deberse a depresión posparto?
Aunque en Nicaragua la incidencia es apenas entre el dos y el tres por ciento, la depresión posparto podría afectarte y la razón física principal se debe a la caída brusca de las hormonas serotonina y prolactina, pero también puede darse por otras razones, entre ellas psicológicas.
El ginecólogo y obstetra Alejandro Pérez afirma que cuando se produce hemorragia durante el parto, hay partes del cerebro que quedan sin oxígeno.
“Cuando esto sucede, es muy probable que se produzca un síndrome llamado Sheehan, el cual se asocia a la depresión posparto. La mujer puede pasar hasta seis meses sin menstruar, tiene pérdida afectiva, llora constantemente y no tiene deseos de atender a su bebé”, explica el especialista.
Si esto sucede, el doctor Pérez recomienda que la mujer acuda a un psiquiatra para que reciba atención profesional y pueda superar la depresión lo más rápido posible.
“Los antidepresivos se recetan en casos muy graves, pero de igual manera no bastan, ya que la terapia es necesaria porque están en riesgo tanto la seguridad de la madre como la del bebé. El síndrome depresivo ha causado muerte infantil o abandono y suicidios”, alerta el especialista.
IDENTIFICA LOS SÍNTOMAS
Por su parte, la psicóloga Violeta Bibout afirma que la depresión empieza a manifestarse entre el primer y el tercer mes después del parto, incluso hasta al año. Eso quiere decir que no necesariamente se presenta a lo inmediato de haber dado a luz.
Bibout explica que se da generalmente en mamás que son primerizas, sobre todo cuando hay temores o la sensación de que no está haciendo las cosas correctamente con su pequeño. En este caso es más emocional que hormonal.
“Las características son parecidas a la depresión común, en donde hay llanto, frustración, cansancio, desánimo y dificultad para dormir. Se podrían combinar varias razones, por eso es importante conocer el entorno y la situación por la que está pasando la mamá para luego atenderla”, asegura la psicóloga.
Otro de los síntomas más frecuentes es la falta o el exceso de apetito. De igual manera, los sentimientos de frustración, si quedó con sobrepeso, la falta de deseo sexual y el rechazo por atender y cuidar a su bebé.
Es muy probable que la madre no sepa que se trata de una depresión posparto, afirma Bibout, por eso los familiares juegan un papel fundamental de apoyo para que le ayuden tanto a identificar los síntomas de depresión, como a reconocerlos y a aceptar la atención profesional.
Asimismo, el ginecólogo Alejandro Pérez aconseja no criticar ni atacar el comportamiento que pueda tener la madre, porque no es fingido. No es capricho ni un llamado de atención. La falta de apoyo suele afectarla aún más.
“Si no se trata debidamente, puede presentar rapto de melancolía, crisis de ausencia y en los peores casos trastorno de personalidad esquizofrénica. Por eso no hay que subestimar a la madre. Es una situación muy peligrosa para el recién nacido, porque si la mamá rehúsa amamantarlo, cuidarlo, mimarlo y asearlo, se convierte en una persona hostil para el bebé. Podría ser necesario hasta retirarle al bebé para que reciba tratamiento médico“, explica.
RECONOCE LAS CAUSAS
Sentirse abrumada puede ser normal debido a que estás aprendiendo a vivir esta nueva etapa, en la cual tienes que organizarte y hacer más actividades dentro del hogar. Pero si tienes apoyo con la logística de la casa, podrás recuperar el sueño perdido y descansar para poder atender a tu bebé con tranquilidad.
Como la depresión posparto se puede manifestar tanto por factores hormonales como psicológicos, lo correcto es determinar las causas a través de una valoración independiente.
Una vez que se logre identificar las causas será más fácil indicar el tratamiento.
BUSCA SOLUCIONES
No dudes en pedir ayuda tanto a tu ginecólogo como a tu familia. Ellos son tus mejores aliados para ayudarte a sobrellevar y superar la situación.
A veces la depresión aumenta cuando hay mucho cansancio y desvelo. Por eso, aprovecha los momentos que tengas para descansar. Una excelente medida es compartir responsabilidades con tu pareja, sobre todo en las noches cuando el bebé se despierta constantemente.
Para recuperar energías después del parto, recuerda tener una alimentación adecuada, rica en proteínas, frutas y verduras.
La psicóloga Bibout aconseja que trates de organizar tu tiempo para que disfrutes más los momentos con tu bebé, sin obviar los espacios y actividades que puedes realizar tanto con tu pareja, como con tus amigos y familia.
Contar con alguien a quien puedas expresarle lo que sientes y deseas es primordial en esta etapa. Recuerda que la felicidad es lo más importante. La tristeza y los temores no deben ser obstáculos. Las etapas pasan. Todo se puede cuando hay amor y a toda mamá le emana ese sentimiento tan puro dentro de su ser.
Ver en la versión impresa las paginas: 22 ,24


