Gira al cañón de Somoto
Julio Portocarrero Arancibia
Llegar al kilómetro 231 de la Carretera Panamericana Norte y caminar en medio de un bosque tropical en donde las hojas de los árboles claman el invierno, es una experiencia que no tiene precio.
Y más cuando compartís esta aventura con los tres chavalos ganadores de Pics Aventura, el concurso que el “suple” promovió junto con Claro Nicaragua.
Y no solo con ellos, sino también con sus familiares acompañantes que se sumaron —como parte del premio—, a nuestra visita al Cañón de Somoto. ¿Seguimos? Con mochilas al hombro nos adentramos bajo el sol sofocante del mediodía.
Mientras caminamos, Carmen, Andrés y Santos, nuestros “pics aventureros”, se entretienen al contemplar los árboles que según Gonzalo Hernández, nuestro guía, han desarrollado diversos mecanismos de defensa debido a los cambios que la naturaleza experimenta por el calentamiento global.
Ver que hormigas defienden a un árbol porque este les provee de agua que almacena en sus espinas, parece la más tierna escena de un cuento ¿no? Aquí entre nos te contamos que escenas como esta hacen del Cañón de Somoto un lugar por el cual todo nica debe “sacar pecho”. ¿Verdad, Carmen, Andrés y Santos?
Bueno, mejor seguimos. Mientras avanzamos el aire fresco que desciende de las altas montañas de Somoto, se convierte en un abanico que suavemente sopla en nuestros rostros. ¡Agua a la vista! —grita uno de nuestros acompañantes—.
Frente a nosotros está el último trayecto de este recorrido que puso a sudar a muchos, y más a Martha Calero y Yelva Sandino, la mamá y abuelita de Santos Santamaría, nuestro pics aventurero originario de Chinandega y estudiante de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN).
El cansancio que nos pudo haber ocasionado este recorrido de 2.5 kilómetros se queda atrás. La aventura está frente a nosotros. ¿Qué fotografiar? ¿Cómo describir esta escena?, no hay respuestas a estas interrogantes. Por ahora nos emociona el hecho de saber que dentro de poco practicaremos rappel. ¡Qué cool! ¿no?
Uno tras uno van descendiendo nuestros jóvenes aventureros. El primero en hacerlo es Santos. Le sigue Andrés Guevara, estudiante de cuarto año del Colegio La Salle de León. Y por último Carmen Mayorga de Managua, quien estudia el último año de secundaria en el Colegio Calasanz. Saludos a Olivia y Manuel, sus padres, quienes se sumaron a esta aventura.
Y quien la “vio pálida” en el descenso sobre la cuerda fue Lidia López, redactora del “suple”. ¿Verdad, Lidia? Momentos como estos hacen que nuestras salidas sean toda una aventura extrema. ¡Ojo! Y Guillermo Flores, nuestro fotógrafo, no se quedó atrás. Dejó a un lado su cámara y al mejor estilo de nuestros pics aventureros, se animó a practicar rappel. Un momento inolvidable, don “Memo”.
Sin embargo, este periplo llevó a nuestros pics aventureros a ponerse los chalecos salvavidas y nadar sobre la corriente del río. Una aventura que solo el lente del “suple” pudo guardar.
Antes del atardecer y cuando los últimos rayos de sol pintaban colores en este santuario natural, nos despedimos. Pero antes nos fuimos a comer rosquillas somoteñas junto con nuestros “pics aventureros”. ¿Verdad, Carmen, Santos y Andrés?
Ver en la versión impresa las paginas: 6