Julio Portocarrero Arancibia
Como equipo hace muuuuuchos meses atrás nos dimos a la tarea de coordinar lo que esta semana llegó a su fin: el Desafío X-Treme 2012, experiencia que ustedes “queridos lectores” siguen a través de nuestras publicaciones semanales.
Cinco parejas de enérgicos chavalos en cada temporada estuvieron bajo nuestro cuidado en nuestras salidas de todos los sábados.
Ya sea que visitáramos el lago Cocibolca en Granada o el volcán Cerro Negro en León, cada reto experimentado, sumado a las ocurrencias de estos chavalos que nos han dejado muchos recuerdos.
Es así como en esta edición recordamos a Alexander Evertz de Mont Berkeley School, quien siempre con sus ocurrencias nos hizo reír a todos. ¡Ojo! y las elocuentes pláticas de Raúl Ortega no se quedan atrás, ¿verdad Marcela Membreño?
De grupo en grupo hemos conocido esas ganas de triunfar y de alcanzar metas que los chavalos tienen. Así como el deseo de cambiar a diario el rostro del mundo a través de las experiencias con los chavalos de Desafío X-Treme.
El desafío se ha presentado además como una etapa de crecimiento para nosotros como equipo, pues a veces es necesario dejar la sala de redacción —sí, aquí donde hace ya casi 15 años nació el “suple”—, para dejarnos envolver por la adrenalina que fluye al practicar deportes extremos.
Y de estos últimos resultaron campeones “Los Malos” del Colegio Benjamín Zeledón, quienes previamente tuvieron un encuentro en la Universidad Americana (UAM), con “Los Halcones” de la Anunciación a quienes saludamos también por sus hazañas durante la primera temporada.
El Desafío ha terminado. ¡Ojo! Pero todavía nos falta el reto más importante de las temporadas: ir por más aventuras.
Gracias a todos los que hicieron posible esta aventura que marcó un antes y un después en nuestras vidas.
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