El Partido Liberal Independiente (PLI) logró doblarle el brazo a la maquinaria roja y negra del Consejo Electoral Municipal (CEM) de Buenos Aires, Rivas, al forzar una negociación que les permitió que sus ternas fueran aceptadas, luego de que el viernes por la noche una buena cantidad de seguidores del PLI se tomaron la Alcaldía.
Ibarra dijo que tampoco se ha hecho el avalúo de todos los daños causados en el inmueble, pero refirió que se podían apreciar los vidrios quebrados de la oficina del alcalde, varias computadoras dañadas, escritorios patas arriba, una fotocopiadora dañada y que hasta se sentía olor a gasolina dentro del recinto municipal.
[/doap_box]
Tras la toma y por gestiones realizadas por la jefatura de la Policía de Rivas y el cura párroco del pueblo, Isidro González Obregón, se logró que el CEM y el Consejo Electoral Departamental CED accedieran a las peticiones del PLI.
El municipio de Buenos Aires tendrá 15 Juntas Receptoras de Votos, por lo que el PLI, según la Ley, tiene derecho a alternar ocho presidentes y siete primeros miembros con el FSLN (donde el FSLN tenga presidente el PLI tiene primer miembro, o viceversa), algo que no se estaba respetando pues en esos cargos estaban los aliados del FSLN.
El cierre de campaña del PLI en Buenos Aires estuvo tenso por más de dos horas al anochecer del viernes, luego que los simpatizantes del candidato a alcalde, Raúl Rivera, ingresaran al edificio municipal.
Ese día incluso quisieron tomarse el CEM de Buenos Aires, pero la Policía cerró el acceso.
HACIA LA ALCALDÍA
Los simpatizantes del PLI se lanzaron sobre la puerta principal de la Alcaldía de Buenos Aires, tumbaron el portón y hubo algunos destrozos en el sitio.
El candidato a alcalde del PLI, Raúl Rivera Solórzano, reprobó lo actuado por “euforia” de sus seguidores.
“Yo más bien los detuve y les dije que salieran de ahí, pero eso fue una reacción espontánea de la gente que está molesta porque no se estaban respetando las propuestas de nuestras ternas y te aseguro que si se estuviese trabajando con transparencia y respeto al derecho que nos otorga la Ley, nada de eso hubiera ocurrido”, dijo Rivera. “Creo que el pueblo se está cansando de ver tanta artimaña para buscar cómo montar un fraude y nadie quiere permitir eso”, concluyó.
Ibarra dijo que tampoco se ha hecho el avalúo de todos los daños causados en el inmueble, pero refirió que se podían apreciar los vidrios quebrados de la oficina del alcalde, varias computadoras dañadas, escritorios patas arriba, una fotocopiadora dañada y que hasta se sentía olor a gasolina dentro del recinto municipal.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A