Gloria Picón Duarte
El hecho de que Nicaragua haya pasado de ser el segundo país más corrupto en la región Centroamericana y de República Dominicana al primero de todos, en el índice de Transparencia Internacional, es fácilmente explicable, según el analista político Carlos Tünnermann, en que el Gobierno no ha esclarecido cuál ha sido el manejo de la ayuda venezolana, así como tampoco ha dado respuestas a graves casos de corrupción en varias instituciones estatales.
El analista recordó que entre las instituciones que se han visto involucradas en casos de corrupción están el Consejo Supremo Electoral (CSE), donde se ha visto involucrado directamente el presidente con cargo vencido, Roberto Rivas, señalado de enriquecimiento ilícito y defraudación del Estado.
Otro de los escándalos fue el de la Dirección General de Ingresos (DGI), con Walter Porras, en el que las auditorías no se han dado a conocer.
Tünnermann lamentó que los organismos que deberían combatir esa corrupción, como son la Contraloría General de la República (CGR) y la Fiscalía General de la República (FGR) se ven inmovilizados, ya que en el caso del CSE ni siquiera iniciaron una investigación.
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