David Pogue/New York Times
En los viejos días, las ofertas daban color a la vida. Te regalaban una tostadora de pan por abrir una cuenta bancaria, o un vaso de colección al llenar el tanque de combustible. Los viejos incluso afirman que a veces te regalaban comidas en los aviones.
Actualmente, la mayoría de eso ya no existe, pero los planes de transmisión de películas siguen por ahí.
Netflix, por ejemplo, ofrece un enorme catálogo de películas y programas de televisión bajo demanda. Puede ver todo lo que quiera por una tasa fija de ocho dólares mensuales. Por menos de lo que cuesta un boleto del cine, puede ver películas hasta que se le salgan los ojos.
Por supuesto, necesita una conexión a Internet rápida. No ve ninguno de los extras de los DVD, como cortometrajes o comentarios de los directores. La calidad de la imagen generalmente ni siquiera es tan buena como la de un DVD, y ni hablar de un disco Blu-ray.
Aún así, este servicio se ha vuelto enormemente popular; el ejército de Netflix de 27 millones de suscriptores del servicio de transmisión de vídeo empequeñece a sus nueve millones de miembros de DVD por correo. Increíblemente, la transmisión de vídeo de Netflix representa un cuarto de todos los datos que se transmiten vía Internet en Norteamérica.
También puede ver desde su TV real, si cuenta con la caja decodificadora adecuada, reproductor de Blue-ray o televisor de Samsung, Sony o LG. No obstante, Netflix gana en este terreno; también está disponible en TiVo, Apple TV, teléfonos Android y tabletas, lectores de libro electrónicos Nook color, el decodificador Boxee, Windows Phones y más reproductores Blu-ray y televisores —900 modelos en total—, dice la compañía.
Cómo se ven: incluso si tiene la cara frente a dos pantallas que reproduzcan lo mismo una al lado de la otra, se dificulta decir cuál de los servicios tiene menor calidad de imagen
[/doap_box]
El servicio ha tenido un enorme impacto cultural. Ha llevado a que mucha gente cancele su servicio de televisión por cable (Netflix tiene 30 Rock , Lost , The Office , Mythbusters , Monk , Glee , South Park , Downton Abbey y decenas de series completas).
LA COMPETENCIA
Así que no pasó mucho para que los rivales empezaran a olfatear el mismo territorio. Empresas grandes, como Amazon.
En lugar de pagar ocho dólares mensuales a Netflix, si contrata la membresía Amazon Prime obtiene gratuitamente el servicio de transmisión de películas de la empresa, 79 dólares anuales (viene a ser 6.58 dólares por mes, aunque de hecho no puede pagar mensualmente).
La membresía Prime empezó como opción atractiva para la gente que compra mucho en Amazon: por 79 dólares anuales le envían gratis a su domicilio en dos días en casi cualquier compra (o 4 dólares de la noche a la mañana). Después, Amazon incorporó la transmisión de películas a las peculiaridades de Prime, y después agregó una renta mensual gratuita de un libro electrónico para la Kindle.
De todo, ¿cierto? Es como una membresía al Club de la Fruta del Mes que venga con cambios de aceite gratis, medias para esquiar y asesoría fiscal.
No obstante, Prime es una excelente oferta. Incluso si no le interesa el envío gratis a domicilio ni la descarga de libros electrónicos, tiene películas ilimitadas por menos que los ocho dólares de Netflix.
¿QUIÉN DA MÁS?
Entonces, ¿eso es todo? ¿Amazon ha convertido el plan de transmisión de películas de Netflix en una reliquia cara de 2010?
No, a menos que reciba lo mismo por ese dinero. Para determinarlo, tiene que hacerse tres preguntas: ¿Qué hay para ver? ¿Dónde la puedo ver? ¿Cómo es la experiencia al verlas?
Qué ver: Primero que nada, fijemos expectativas. Los servicios de transmisión de películas tienen cientos de películas buenas pero los catálogos se quedan muy cortos respecto a lo que realmente tienen. En otras palabras, siempre va a poder encontrar algo bueno para ver, pero no espere encontrar una película particular.
La mayoría de las películas son viejas. Hay algunas películas reconocidas, pero no mucho más de lo que haya oído desde 2011 a 2012. No está Harry Potter , Piratas del Caribe , Misión Imposible ni Crepúsculo . Tampoco hay nada de Pixar, aunque el próximo año Netflix recibirá películas de DreamWorks Animation.
Netflix solía tener más películas recientes, gracias a convenios ahora caducos con compañías como Starz.
Últimamente, su énfasis se ha centrado en los programas de televisión; en cuatro años, su proporción TV/películas ha cambiado de 20/80 a 60/40. Tiene convenios exclusivos con AMC (por lo que puede ver Mad Men y Breaking Bad y la cadena CW ( 90210 y The Vampire Diaries ).
Ver en la versión impresa las páginas: 7 B

