MARIE JULIEN
AFP
Durante treinta años el mando a distancia, colocado en la mesa de salón, escondido debajo del cojín o posado en la palma de la mano, se ha convertido en un objeto familiar, pero podría rápidamente dejar paso a nuevos modos de manejar la televisión.
En el salón de la electrónica para el gran público IFA, que se celebra en Berlín, Christophe Chancenest está sentado frente a una pantalla, con un captor entre él y el objeto.
Con una mirada hacia el suelo, el director de marketing para Europa de Haier hace aparecer en la pantalla el nivel del volumen del televisor. Mira hacia la izquierda y el volumen baja. Mira hacia la derecha y sube.
CONTROLAR A DISTANCIA
Por primera vez, el fabricante chino, un actor reciente en el mercado de los televisores, presenta un prototipo de mando a distancia con la mirada. Con un simple movimiento de ojos el televidente puede cambiar el volumen, el programa o hacer desfilar el menú. Y con un parpadeo hace la selección.
“Pensamos que el consumidor busca la interactividad más simple con la máquina”, explica Chancenest.
Haier va todavía más lejos, con un prototipo de casco que lee el pensamiento. Al pensar “más”, pasamos al canal siguiente y a la inversa al pensar “menos”.
Más allá de estos experimentos, no comercializados, el control a través del gesto, la voz o el teléfono inteligente son ya ineludibles en los nuevos televisores conectados a internet-Smart TV.
Con un simple barrido de la mano, el demostrador de Panasonic envía las fotos desde una tableta a la tele, y con un deslizamiento del dedo, “atrae” un programa de televisión hacia su teléfono, sin perder un segundo al cambiar de soporte.
“Es el fin del mando a distancia tal y como lo conocimos. Todos los productos con pantalla funcionarán juntos, por lo que cada producto se convierte en un mando a distancia”, asegura Laurent Abadie, jefe de Panasonic Europa.
El nuevo televidente ya no está sentado delante de una sino de varias pantallas, con la tele delante, el teléfono en la mano y la tableta a un lado.
HASTA EN YOUTUBE
Para seleccionar entre millones de vídeos en Youtube, el usuario “no lo hace con un mando sino con su teléfono”, añade Jïrgen Boygny, del gabinete GFK.
Incluso Apple alimenta los rumores de que la mayoría de los fabricantes disponen ahora de una aplicación que transforma el teléfono inteligente en mando a distancia. Pero podríamos incluso prescindir de él.