Roy Moncada y Wilder Pérez
Las bancas están rayadas, los tableros de la cancha de baloncesto se quebraron por falta de mantenimiento y la basura por todas partes revela el abandono en que está el parque Valle Dorado, en el Distrito Dos.
En ese parque abunda la delincuencia, el monte y faltan los niños, para quienes se construyó.
La Alcaldía de Managua lo tiene en el olvido y las familias de los barrios Los Martínez y Alemania Democrática piden a las autoridades municipales que lo restauren.
Los que reciben mejor atención están junto a las vías más transitadas de Managua.
En cambio, los más olvidados normalmente se encuentran dentro de barrios poco visitados o en verdaderos rincones de Managua.
Mientras el Conchita Palacios y Luis Alfonso Velásquez Flores, quedan en lugares céntricos, el del Valle Dorado y del Róger Deshon no son fáciles de encontrar, salvo por los vecinos y taxistas.
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Ana Alicia Pasquier, habitante de la zona, dijo que “la estación policial está cerca pero ni así patrullan los alrededores del parque y por eso los robos en el lugar son frecuentes”.
Al otro lado, en el Distrito Tres, el parque Róger Deshon también urge de inversión. Está olvidado por la municipalidad, lamentan los vecinos.
Aunque es parte del gimnasio de boxeo, desde hace un año que no se pinta ni se repara el daño por el tiempo y daño de los visitantes.
La malla perimetral es una prueba. En la parte E ste está caída, en el Sur está llena hoyos.
Jorge Cruz, visitante del Róger Deshon, dijo que solo el cuadro de beisbol se mantiene porque quienes juegan los domingos cortan el monte que crece constantemente.
La basura que rodea a los muros y gradas rayadas con aerosoles demuestran que este año no fue tomado en cuenta en el Plan de Inversión Anual 2012, menos por la Dirección de Ornato de la Alcaldía.
Cabe recordar que la comuna destinó 8.5 millones de córdobas para mantenimiento de parques este año, según detalle de su presupuesto.
Pero no todos los parques están en el olvido. El Luis Alfonso Velásquez Flores, que fue el centro recreativo por excelencia en el primer período presidencial de Daniel Ortega, en los años ochenta, recibirá una nueva inversión de diez millones de córdobas, que se suman a los cincuenta millones de córdobas que ya se habían invertido para restaurarlo.
El Conchita Palacios pasó de ser un predio polvoso a un sitio de lujo para jugar futbol. Igual que el Luis Alfonso, tiene canchas artificiales e iluminación para jugar de noche.
Todavía no se conocen las razones por las que solo unos pocos parques gozan de ciertos privilegios.
Por el momento, la mayoría de los 126 parques de Managua lucen como el del Valle Dorado y del Róger Deshon, en un olvido que no remuerde la conciencia del Concejo Municipal ni de la Dirección de Ornato.

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