¿Ya lo viste?

Chill, nacido como un portal de intercambio no es una página en uso. En 2011, cuando nació, estaba concebido como una herramienta para videojockeys, algo así como una lista con lo que se iba a proyectar. Hasta que se añadió la conexión con Facebook. Entonces se añadieron las salas de escucha. Más tarde agregaron la conexión con Vimeo. Al compartir con amigos creció la costumbre de ver lo mismo a la vez.

VIDA

Chill, nacido como un portal de intercambio no es una página en uso. En 2011, cuando nació, estaba concebido como una herramienta para videojockeys, algo así como una lista con lo que se iba a proyectar. Hasta que se añadió la conexión con Facebook. Entonces se añadieron las salas de escucha. Más tarde agregaron la conexión con Vimeo. Al compartir con amigos creció la costumbre de ver lo mismo a la vez.

En el último rediseño se ha notado la influencia de Pinterest, tanto que parece un clon dedicado al mundo audiovisual. Con la misma lógica de cuadrículas y tablones.

A diferencia de la red social de moda, no hay lista de espera, ni hace falta invitación. Basta con conectar la cuenta de usuario de Facebook para empezar a compartir y recomendar vídeos. El servicio se ve también influenciado por sitios como Google Currents o Flipboard en la selección de contenidos.

En los primeros pasos el usuario decide si quiere suscribirse por temas: cultura, cocina, tecnología, pero también por usuarios de referencia y expertos en la materia.

ASÍ NACIÓ

Brian Nogard, creador del servicio, cuyo perfil merece explorarse durante un rato largo, explicó en su blog cómo concibió Chill (fresco, en castellano) y su estreno el 9 de agosto de 2011: “Nuestra meta es crear un entorno sencillo, divertido y social para expresarnos a través de los vídeos”.

El método para conseguirlo, en sus propias palabras, consiste en: “Hacer una experiencia más inmersiva, no solo en el vídeo, sino en toda la red. Al combinarlo con Facebook y Twitter se consigue crear una programación a la carta, pero compartida con nuestros vínculos más férreos”.

Lo más curioso es que la idea de Chill, la inspiración, surgió el 20 de abril, cuando Barack Obama y Mark Zuckerberg mantuvieron un encuentro sobre innovación ante 700 invitados en la sede de Facebook. Una vez dentro, para incentivar que se sumen y organicen más y más clips, se puede añadir un botón en el navegador, comentar en tiempo real o “recompartir” en el perfil propio lo que se va encontrando.

Los recién llegados se irán encontrando cada vez más cómodos, a medida que encuentren contactos.

Aunque es obvio que no goza de la

popularidad de Pinterest, que ya es la tercera red social en Estados Unidos, sí que sigue la estela de nuevos servicios que entienden la red con una nueva forma de organización de contenidos, ya sean profesionales o generados por el usuario.

Tecnología Virtual Life archivo

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