Música japonesa

¡Ah! de las horribles pasiones que recorren mi cuerpo insoportables cuando los ojos de otros miran.

Aleyda Quevedo

¡Ah! de las horribles pasiones que recorren mi cuerpo

insoportables cuando los ojos de otros miran.

En nombre del Señor, el más poderoso

voy hacia el despeñadero de cuerpos desconocidos

que me aman y emocionan.

Señor, no me abandones en arenas

de almas en movimientosoy tuya

camino descalza y pulcra en mitad del desierto

preparada para el goce o la muerte.

Más allá de la seducción

guía mis pasos en el amor.

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