Por Julio Portocarrero Arancibia
Sin duda alguna abandonar tu país de origen para empezar una nueva vida en otro que desconocés, significa iniciar un proceso constante de adaptación al clima, la comida, los amigos y hasta el modelo educativo de ese nuevo país.
Pero este último no se convirtió en una barrera para Camila Delgado, una joven colombiana quien desde hace más de seis años vive en Nicaragua.
Como su papá trabaja en la Cruz Roja Internacional, ella tuvo que dejar Colombia cuando tenía cinco años para trasladarse a la República de Georgia, país limítrofe entre Asia y el viejo continente. Sin embargo, tres años después dejó el frío de esa zona y se vino a Nicaragua.
Actualmente estudia el décimo grado en el Colegio Lincoln en donde sobresale como buena estudiante, deportista y ambientalista.
¿Cómo fue tu experiencia al llegar a Nicaragua?
Pues fue fácil hacer amigos aquí porque todos son muy amables, y fue fácil también adaptarme al ambiente, lo único difícil ha sido adaptarme al calor.
¿Cómo ha sido tu desempeño en el colegio?
Pues siempre he sacado buenas notas en todas mis clases, pero es matemáticas la que me ha gustado siempre, y se puede decir que soy buena en esta materia
Pero algunos le tienen horror a esa materia…
Lo que pasa es que piensan que cuándo van a usar esa materia y no le ponen importancia, cuando esta en realidad se utiliza todos los días; y creo que la forma de buscarle el gusto es tratar de entender bien lo que se hace.
¿En qué actividades has participado en el colegio?
Pues llevo tres años en el equipo de futbol de mujeres del que soy subcapitana, también participo en la obra de teatro que se realiza cada año y estoy en varios grupos comunitarios, uno de ellos es sobre medioambiente.
¿Qué querés estudiar cuando salgás del “cole”?
Pues no estoy segura, pero me gustaría algún tipo de ingeniería.
CAMPEONA DEL DEBATE
El mes pasado Camila viajó a Panamá junto con un grupo de estudiantes del Colegio Lincoln como parte de una delegación de estudiantes de América Latina, para participar en un debate en el que discutieron algunos de los principales problemas de Latinoamérica, entre ellos el trabajo forzado en los niños menores de edad.
En este debate Camila obtuvo el premio de mejor delegada de su comisión, junto a otros estudiantes del Colegio Lincoln de Nicaragua.
A LOS CHAVALOS DEL “SUPLE”
Pues yo les aconsejo que lo más importante que pueden hacer es pensar en el futuro, mucho antes de salir del colegio, pues si lo hacen desde antes será mucho más fácil.
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