Virtual Life / Vida
Seguramente, como la mayoría de los lectores, simulaste alguna vez tomar una fotografía utilizando como marco tus propias manos. La tecnología nos da tantas sorpresas que ahora la realidad de esta idea ha sido plasmada por el Instituto de Ciencias y Artes de Medios Avanzados en Japón, donde un grupo de investigadores desarrollaron la Ubi-Camera.
Hay que colocarla en el dedo índice, hacer una ‘L’ con la mano y completar el cuadro con una ‘L’ invertida de la otra mano: el área encuadrada entre el rectángulo que se forma con tus manos será la fotografía.
ZOOM
Para hacer zoom in o zoom out hay que acercarse o alejar las manos (encuadre) a la cara. Y para tomar la foto simplemente se presiona la Ubi-Camera con el dedo índice.
CONEXIÓN
Por lo pronto el prototipo tiene un cable conectado a una PC. La idea es que esto se elimine y se pueda crear un producto portátil para venderse en el mercado.
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El objetivo de esta cámara es el permitirnos tomar fotografías, limitándolas según como ajustemos el marco de la misma con nuestros propios dedos. De momento funciona introduciendo un dedo en el prototipo, y luego solamente debemos unir nuestros dedos formando un marco que será detectado.
Con una ligera presión de tus dedos, la cámara tirará una foto. Pero no pienses que es todo tan escueto, porque esta minicámara también cuenta con un pequeño zoom, que se activa y cambia de distancia focal, según acerques o alejes el recuadro que forman tus manos de la cara.
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De momento solamente se ha diseñado el prototipo, el cual se conecta a un ordenador donde se procesa la información y se pueden ver los resultados, aunque hay una latencia bastante considerable aún, sin embargo, no caben dudas de que esta tecnología podría ser de lo más interesante y con muchísimas utilidades prácticas.
Así que no te sorprendas si de un día a otro tengamos esta clase de cámaras de bolsillo muy pequeñas, y sumamente originales, que nos permitirán tomar imágenes para cada necesidad, adaptándolas únicamente con nuestros dedos y la posición de nuestro rostro.
Aunque claro, todavía le restan muchos aspectos por pulir, como por ejemplo, la utilización de un sensor de movimiento infrarrojo, lo que podría ser poco útil cuando nos encontramos expuestos a la luz solar.
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