Auxiliadora Rosales.
Mantener la “línea” y comer de todo pareciera contradictorio, pero en realidad no hay ningún problema en ello. El inconveniente, que agobia a la mayoría de las mujeres, es exagerar en las proporciones.
“Realmente eso es posible e incluso fácil. No necesitamos eliminar nada, solo comer con moderación”, expresa la doctora María Luz André, médico- nutricionista, especialista en medicina estética y homeopatía de la clínica Tulipanes Spa.
Para la especialista, lo más importante es repartir los alimentos en varias comidas al día (cinco es el número ideal), incluyendo un tiempo a media mañana y otro a media tarde, y evitar el picoteo entre horas.
Sin duda, los horarios son fundamentales para regular los hábitos alimenticios.
“Es preferible cenar ligero y desayunar abundantemente. Téngase en cuenta que el mayor gasto energético se realiza por la mañana, antes del mediodía. Además, la intensa actividad que se desarrolla en esas horas hace que se quemen calorías más fácilmente”.
El almuerzo tiene que ser la comida más copiosa de las tres (sin pasarse). “Es fundamental no llegar a ese momento con el estómago vacío ni como hace mucha gente, saltarse esa comida, ya que resulta totalmente contraproducente, pues aumenta la ansiedad y se corre el riesgo de que el sacrificio acabe en un atracón. De ahí la importancia de la merienda a media mañana”.
Para no llegar a las comidas con mucha hambre se puede comer una manzana por la mañana y a la media tarde nada mejor que una fruta o un yogur desnatado.
La cena debe ser ligera y temprano, por lo menos dos horas antes de acostarse para que dé tiempo a hacer la digestión.
“No olvidemos que durante el sueño es cuando el organismo reduce su actividad al mínimo, momento en el que más fácilmente se acumulan las grasas”, afirma André.
PONGA EN PRÁCTICA
La médico-nutricionista María Luz André recomienda masticar despacio y no beber agua en exceso. “Es falso que engorde, pero durante la comida, mucha agua en el estómago hace la digestión más pesada”.
Se recomienda evitar el pan o los dulces en la comida. “Los mejores acompañamientos son los vegetales: unos bastoncitos de zanahoria o apio crudo pueden sustituir al pan”.
Es aconsejable comer una vez por semana pasta, arroz, patatas, aguacate y legumbres, pero en poca cantidad. Si come fuera de casa no pida alimentos fritos. Tome preferentemente un plato único sin repetir. Elija como primer plato una ensalada. Evite comer pan y mantequilla. Evite también poner sal a los alimentos.
El aceite de oliva es muy beneficioso para la salud, pero no se debe tomar más de cuatro cucharadas diarias.
Los lácteos suelen contener una importante cantidad de grasa, por lo que se recomienda consumirlos descremados.