Carmen de Águeda/ EFE
En marzo de este año llegó a las tiendas la Nintendo 3DS, el intento de la compañía nipona por democratizar la experiencia estereoscópica eliminando la necesidad de emplear gafas.
Más allá de la introducción de las tres dimensiones, la nueva portátil propone un cambio en la forma de jugar al ampliar la faceta social de la Nintendo DS con dos funcionalidades: SpotPass y StreetPass.Da igual que el usuario no esté jugando con la consola, aunque cierre la tapa, si la mantiene encendida, la función SpotPass detectará automáticamente puntos Wifi de acceso a internet para obtener a través de ellos aplicaciones gratuitas, notificaciones y contenidos 3D.SOCIABLEEl modo StreetPass permite por su parte interactuar con otros jugadores: detecta qué usuarios de 3DS se encuentran en los alrededores e intercambia con otras consolas contenidos y desafíos, lo que anima a la competición. Los padres pueden quedarse tranquilos: la función StreetPass puede encenderse y apagarse en cualquier momento.En la práctica, estos servicios unen a los usuarios de la 3DS en una red social sin límites que permite descubrir a qué juegan o qué música escuchan desconocidos con los que nos cruzamos puntualmente en el autobús o en la calle.El lanzamiento de la 3DS no estuvo exento de polémica. A las quejas de algunos usuarios que afirmaban no apreciar el efecto estereoscópico —solo apto para personas con una buena visión binocular—, pronto se unieron las de aquellos que sufrían mareos y hasta náuseas después de jugar, comentarios que Nintendo atajó recomendando realizar descansos cada media hora de uso de la consola.Problemas aparte, Nintendo ha conseguido vender entre abril y septiembre de este año 3.07 millones de unidades de la 3DS, además de 8.13 millones de juegos para este dispositivo y poner a prueba los encantos de la portátil.GRANDES JUEGOSContó con el trabajo de decenas de actores, 32 de cámaras en alta definición y un experto equipo de producción. Su argumento captura la esencia del más sórdido y refinado cine negro, pero L.A. Noire no es una película, es el videojuego llamado a convertirse en icono de toda una generación.Más allá de los méritos del trabajado L.A. Noire, 2011 ha sido un buen año de videojuegos con títulos como Legend of Zelda: Skyward Sword, un juego para Wii que homenajea a Zelda en el 25 aniversario de la saga; la historia de aventuras para PS3 Uncharted 3; el oscuro Batman Arkham City, que relata las andanzas del hombre murciélago por una asediada Gotham; o los recurrentes shooters que este año han creado más expectativas que nunca con la competición entre Call of Duty 3 y Battlefield 3. También The Elder Scrolls V: Skyrim que se ha convertido en una de las grandes sorpresas del año.La lista de títulos de éxito de este año es interminable y sirve como avance de los juegos de alta calidad que aún están por venir.