EFE
Belli, exministro de Educación (1990-1997), declaró a EFE que “con sus acciones Ortega ha indicado claramente al mundo que asume plenamente la terrible expresión de Tomás Borge (antiguo comandante de la revolución): ‘Podemos pagar cualquier precio, lo único que no podemos es perder el poder, hagamos lo que tenemos que hacer’”.
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El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, consiguió este año ser reelegido por tercera vez, y segunda consecutiva, para un nuevo mandato de cinco años, y contará a partir del 10 enero de 2012 con el respaldo de una mayoría absoluta en el Congreso, lo que crea preocupación entre la Iglesia católica, el sector privado y la oposición.
Marcaron el año que termina “las elecciones (generales de noviembre), sin duda, y sus consecuencias. Las graves anomalías de la votación que no permiten determinar si Daniel Ortega ganó de verdad, y con cuántos votos”, dijo el escritor nicaragüense Sergio Ramírez Mercado, Premio Iberoamericano de Letras José Donoso 2011, al hacer un balance para EFE.
Pese a que la Constitución prohibía su candidatura, Ortega fue reelegido para un nuevo mandato de cinco años con el 62.46 % de los votos en las elecciones del pasado 6 de noviembre y su partido, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), ganó 62 de los 90 escaños en disputa.
FSLN PUEDE HACER ENMIENDA TOTAL DE LA CONSTITUCIÓN
Esa cantidad de asientos en el Congreso permitirá al oficialismo aprobar leyes ordinarias, reformar parcialmente la Constitución y hasta convocar una asamblea constituyente para hacer una enmienda total de la Carta Magna sin necesidad de alianzas con la oposición.
“Eso hace que el poder tenga a partir de enero del año entrante un color total, y se abren las puertas para un cambio de la Constitución, que lo primero que buscará legitimar es la reelección indefinida”, valoró Ramírez, quien fue vicepresidente de Nicaragua durante el primer gobierno sandinista (1979-1990), que también encabezó Ortega.
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