Lucydalia Baca Castellón
El representante de la Unión Europea (UE) para Centroamérica, Mendel Goldstein, considera que no les compete inmiscuirse en la controversia surgida entre la Organización de Estados Americanos (OEA) y Nicaragua por los señalamientos que la Misión de Acompañamiento Electoral (MAE) de la organización hizo al proceso electoral. Pero reiteró que el proceso estuvo “lejos de ser perfecto”, como lo confirma también el informe de la misión de observación de la UE.
Además, expresó su “esperanza” en que las recomendaciones presentadas por los expertos europeos sean tomadas en cuenta, ya que solo buscan contribuir al perfeccionamiento de futuros procesos electorales.
También espera que en la “discusión” que se supone debería emprender el nuevo gobierno con organizaciones de la sociedad civil, se concreten los cambios recomendados a la Ley Electoral y en las instituciones, que incluye la remoción de los magistrados del Consejo Supremo Electoral (CSE). Mendel señaló que esto ha sido pedido públicamente por el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep).
“En todo esto la esperanza nuestra es que nuestras recomendaciones van a ser tenidas en cuenta, porque son recomendaciones de expertos. No tenemos ninguna simpatía para tal o cual partido, sino que nos interesa la buena gobernabilidad en Nicaragua, el hecho de que cada ciudadano esté convencido que su voto ha contado”, enfatizó el diplomático a la vez que confirmó el compromiso de la UE con la región y el país, para enfrentar los nuevos desafíos que la situación demanda.
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