AFP
La Unión Europea mantendrá su cooperación en Nicaragua y espera que «sean tomadas en cuenta» las recomendaciones de su misión de observadores, que señaló irregularidades en los comicios del 6 de noviembre, declaró este martes el embajador europeo para Centroamérica.
«La UE va a continuar presente» en Nicaragua, dijo el representante de la Comisión Europea para la región, Mendel Goldstein, al ser consultado si la cooperación se vería afectada por las anomalías registradas en los comicios en los que fue reelecto el presidente Daniel Ortega.
La UE prevé una cooperación «muy amplia a nivel bilateral» con los países de Centroamérica, y regional para atender nuevos desafíos como la seguridad y el cambio climático, apuntó.
Goldstein aseguró a la prensa que Nicaragua «es un socio» de la UE y en las discusiones que entablará con su gobierno el próximo año tratará lo relativo a una nueva ley electoral y a un cambio de los actuales magistrados del Consejo Supremo Electoral (CSE), como sugirió la misión que verificó las elecciones.
En su informe sobre los comicios, la Misión de Observación Electoral (MOE) europea calificó como «grave retroceso» para la democracia a las irregularidades registradas antes y durante la votación, y criticó la «falta de neutralidad y transparencia» en el manejo del proceso por parte de los magistrados del CSE.
«Como ha dicho el canciller (Samuel Santos) ningún sistema o proceso electoral es perfecto.
Esto (las elecciones de noviembre) ciertamente ha estado muy lejos de ser perfecto. Nuestro acompañamiento ha aconsejado cómo perfeccionarlo», dijo Goldstein.
«En todo esto la esperanza nuestra es que las recomendaciones van a ser tenidas en cuenta, porque son recomendaciones de expertos. No tenemos simpatías por algún partido, sino que nos interesa la buena gobernabilidad en Nicaragua, el hecho de que cada ciudadano esté convencido de que su voto ha contado», agregó.
En medio de denuncias de fraude de parte de la oposición en los comicios municipales de 2008, que favorecieron al gobernante Frente Sandinista, varios países europeos congelaron el desembolso de fondos a Nicaragua.